Martes, 30 de junio de 2026
Valencia, VE

Se ha desatado una feroz campaña, nacional e internacional, contra Henry Ramos Allup y hay que revisar: ¿a qué se deberá tanto odio, tanta inquina y tamaña desproporción contra el líder activo más importante de la oposición, dentro y fuera, de Venezuela? La primera razón es de Perogrullo:

Hay gente que no conoce a Acción Democrática, a pesar de que esta organización está cerca de cumplir 77 años de lucha en la resistencia, en el gobierno o en la oposición. Es que la incultura política no solo puede exhibirla el ignorante absoluto, el analfabeta, sino una

Aquí no hay ninguna conspiración militar, que se sepa, por ahora, sino una indignación generalizada en toda Venezuela por los niveles de hiperinflación que está matando de hambre a la población en general; y los integrantes de las Fuerzas Armadas, excepción hecha de los altos mandos consentidos por

Los demócratas, después que regresaron de la diáspora impulsada por el régimen tiránico de Marcos Pérez Jiménez, pensaron que era la última vez que eran aventados de su país por un régimen dictatorial. Ya lo habían sufrido durante todo el siglo XIX y bajo las tiranías de Juan

No es la intención de este artículo denostar de Caracas y sus habitantes, válgame Dios cometer semejante desatino. Me voy a referir, exclusivamente, a los dirigentes políticos de todos los sectores, quienes en lo fundamental realizan la mayoría de sus actividades, las más importantes, en la capital de

La verdad es que uno no termina de perder la capacidad de asombro, la que a esta provecta edad la creía perdida irremediablemente, pero no contaba con la miseria humana de unos seres que no pueden ser calificados de derecha, ni de izquierda, ni siquiera de extremistas, pues

Al observar la digna posición de la Iglesia Católica venezolana, fijada por su máximo organismo de dirección eclesiástica como lo es la Conferencia Episcopal de Venezuela, y ver, a contrapelo, cómo el gobierno critica esa posición y la tacha de “injerencista”; vale la pena, entonces, recordar que la

En estos momentos de angustia y desasosiego no queda más que estudiar la historia de Venezuela para ver qué nos pasó, cuándo nos desorientamos y quiénes son, sociológica y políticamente, los responsables de esta catástrofe colectiva. Por mi parte, estoy trabajando para publicar un libro, a fin de

“No quiero morir idiota. Yo estoy casi a punto de conseguirlo, pero compruebo con pena que muchos de mi edad y sobre todo más jóvenes han dejado prematuramente de intentarlo”. Fernando Savater El tema de la idiotez, en política, debemos definirlo como el extremismo necio, infecundo e inocuo

La historia enseña a quienes quieran aprender de ella, pero parece que los actuales mandatarios no les importan o no conocen experiencias nefastas, de arrebatos electorales precedentes, que hicieron naufragar a gobiernos que se veían mucho más sólidos que el actual. Dos ejemplos deberían servir –hay otros, pero