Vivir del turismo en Valencia era una hipótesis que hace cuatro décadas no se planteaba. La actividad industrial parecía suficiente hasta que se desplomó. Pero, para el promotor turístico de la ciudad, Eduardo Monzón, llegó el momento de trabajar de forma estructura para fortalecer el sector.
Por más de 30 años hay quienes apuestan por eso y, finalmente, esa oportunidad está llegando. “Venezuela debe abrirse al mundo y la actividad turística es un sector de la economía vibrante que da oportunidades a muchísimas personas y Valencia es protagonista de esto, históricamente estratégicamente por su ubicación”, reflexionó durante su intervención en el conversatorio “Hablemos de Valencia”, realizado en la Asociación de Ejecutivos de Carabobo, con la organización de Valencia La Nuestra (VLN)
Monzón aseguró que, más allá de la dependencia petrolera, él confío en que los venezolanos aprendieron la lección, que se debe diversificar la economía. “Tenemos que pasar de ser ese niño rico que se sentía millonario porque tenía petróleo en el patio, a ser esa nación que se esfuerza, que trabaja, que ahora pone la riqueza del crecimiento económico en nuestro potencial humano, en nuestra formación, en la prestación de servicios”.
Destacó que es interesante competir con el mundo prestando un buen servicio en infraestructura turística, en conectividad aérea, en gastronomía y en cultura. A su vez, es posible demostrar que el petróleo sigue existiendo, que el sector energético es muy importante en Venezuela, pero que también Venezuela puede ser un país turístico con muchísimo potencial.

¿Qué le falta a Valencia para ser turística?
Para Monzón, es posible que Venezuela reciba a miles de visitantes cada año, pasando por Valencia porque está en el centro del país. Pero, para que eso sea posible, hay que engranar las piezas.
“Valencia es un compendio de historia y de industria y es una capital vibrante y dinámica, una de las más importantes del país. Sin embargo, falta tener una propuesta robusta de servicios en transporte, alojamiento, conectividad aérea y terrestre, y que el valenciano termine de internalizar que podemos recibir a la visita de nuestra ciudad. Mostrarles que en Valencia sí hay que hacer, sí hay que contar, y que todos, de alguna forma, somos huéspedes”.
Actividades económicas actualizadas
En el evento Hablemos de Valencia, también participó Jesús Bolívar, cofundador de UnoPago, quien destacó que Venezuela está viviendo un gran momento ideal para construir.
Recordó la zona industrial que fue desarrollada por grandes empresas norteamericanas, lo que hace que Valencia tenga una nueva oportunidad para las inversiones extranjeras, pero eso dependerá de que la gente esté activa, se organice y tome responsabilidad por la ciudad y por el futuro de Valencia.
Bolívar planteó que en esta nueva época con nuevas tecnologías y nuevas formas de negocio , es imposible tener la zona industrial que fue antes, “pero, sin duda, contamos con posibilidad de que se use el potencial de nuestra ubicación, de nuestro recurso humano y de lo que tenemos en Valencia para reconectarnos de nuevo con la sociedad occidental”.

Reconoció que, aunque hay ciertas áreas con retraso tecnológico, los venezolanos han dado grandes pasos, por ejemplo, Bitcoin, que fue una tecnología que salió en el 2009, en Venezuela la adopción fue mucho más rápida que en otras partes del mundo.
“A pesar de que sí hay un desbalance con el acceso a la tecnología, sobre todo en el sector empresarial y gubernamental, yo creo que los venezolanos y el consumidor está expuesto bastante a la tecnología y a las nuevas formas de intercambio, pero hay muchísimo trabajo que hacer para recuperar la infraestructura tecnológica de muchísimos sectores”.
Espacios públicos
Valencia también cuenta con diferentes espacios públicos que no son debidamente aprovechados. El vicepresidente de VLN, Manuel Rodrigo, detalló que hay que trabajar para transformarlos en lugares aprovechados por los ciudadanos.
“Espacios públicos tenemos, lo que no lo que no están es cuidados y atendidos. Nosotros tenemos una metodología que se llama lugarización porque podemos tener un parque relativamente bien arreglado, pero si no hay niños usándolo, no es un parque de verdad, es un adorno.
Otro ejemplo son los cerros de la ciudad que están presentes son espacios públicos y en los últimos años muchas personas lo han usado, pero aún siguen siendo espacios que están a su libre albedrío, es decir, la ciudad no se apropia de ellos.
Para cambiar esta realidad, Rodrigo propone tener una visión compartida de la ciudad y que cada quien escoja un proyecto, algo que lo apasione y que asuman un compromiso sostenido en el tiempo, más allá de las gestiones que van y vienen, de los gobiernos o de la situación internacional.
“Si nosotros en nuestra ciudad recordamos las cosas que son valiosas para nosotros eh las podemos mantener y cuidar en el tiempo”.
La educación como clave para el desarrollo de la ciudad
Invertir en educación siempre es una buena alternativa para el desarrollo de las ciudades y Valencia no es la excepción.
José Manuel Bolívar, presidente de la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (Andiep) en Carabobo, aseguró que “para volver a pensar a Valencia como la soñamos para los próximos años, el sector privado educativo de Carabobo es una de las grandes fortalezas”.
Todo esto es posible porque “tenemos educadores de primera calidad, ahí se ha guardado esa semilla de lo que es el futuro de Venezuela, de la prosperidad, de un ciudadano que ame a su país y que tenga la capacidad de transformar sus ideas en productos y servicios y tener y tener una vida próspera aquí en nuestra ciudad”.
Señaló que el objetivo es construir una ciudad donde los niños y jóvenes se quieran quedar, estudiar y ser profesionales en Valencia.

Bolívar destacó que la experiencia desde Andiep es que las personas que han migrado de colegios privados a países como Estados Unidos, Colombia o España, ha sido muy exitosa. “Te hablo de ese 15% que representa la educación privada, pero nuestro feedback ha sido que van, no solamente con contenidos y habilidades, sino también con valores”.
El renacer de Valencia
En su intervención, el expresidente de la Academia de Historia del Estado Carabobo, Carlos Cruz, dijo que es el momento de contribuir con el renacimiento de Valencia en una visión compartida.
“Primero que todo tenemos que hacernos un autoexamen nosotros de lo que hemos dejado de hacer para ponernos todos de acuerdo, toda la ciudadanía, porque las ciudades las hace la ciudadanía y comenzar a trabajar en conjunto, en equipo para lograr que la ciudad sea mejor”.










