Las principales voces vinculadas al sector petrolero e industrial venezolano coincidieron nuevamente en Valencia para debatir sobre el futuro energético del país, las posibilidades de recuperación productiva y los cambios legales que consideran necesarios para atraer inversión privada a gran escala.
El encuentro, denominado Carabobo epicentro industrial para el desarrollo energético nacional, reunió a representantes empresariales, especialistas y actores vinculados a la cadena de hidrocarburos en la sede de la Cámara de Industriales del Estado Carabobo, en medio de un contexto donde el sector energético vuelve a ocupar un lugar central dentro de las expectativas económicas del país.
Para Enrique Novoa, presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela, este tipo de actividades permiten reconectar al empresariado con las oportunidades y necesidades que enfrenta actualmente la industria de hidrocarburos. “El objetivo es mantener unida toda la cadena de valor y preparar a las empresas para las oportunidades que requiere el impulso de la producción petrolera”.
Novoa sostuvo que actualmente la producción venezolana ronda el millón 200 mil barriles diarios y estimó que podría alcanzar cerca de un millón 400 mil hacia finales de año. Esto impulsado por nuevos modelos de negocio, acuerdos operativos y mecanismos financieros vinculados a licencias internacionales.

Hay esperanza
A su juicio, aunque la industria todavía se encuentra lejos de los niveles históricos de producción cercanos a los tres millones de barriles diarios, existe una recuperación progresiva asociada al reaprovechamiento de infraestructura, incorporación de tecnologías y participación de empresas de bienes y servicios.
En opinión de Novoa, “La industria viene de niveles muy altos y todavía hablamos de una operatividad cercana al 50 % de su capacidad histórica, pero eso puede cambiar gradualmente”.
El representante gremial también destacó que Carabobo mantiene un rol estratégico dentro de esa posible recuperación debido a su capacidad industrial instalada y experiencia manufacturera.
“Tiene empresas, conocimiento técnico y potencial para incorporarse nuevamente a toda la cadena de ensamblaje, mantenimiento y servicios asociados al sector energético”.
Adán Celis: Transformaciones estructurales
Durante la actividad también participó el expresidente de Fedecámaras, Adán Celis, quien insistió en que la recuperación petrolera depende no solo de la inversión, sino de transformaciones estructurales en el marco jurídico y económico venezolano.
Celis afirmó que el sector privado observa un interés creciente de inversionistas internacionales en el área petrolera, pero advirtió que todavía persisten obstáculos relacionados con leyes, carga tributaria y falta de confianza institucional.
“El petróleo sigue siendo la bujía principal de la economía venezolana, pero para atraer inversiones hacen falta cambios legales que generen confianza”, expresó.
La ley es la llave de cambio
Entre las reformas planteadas mencionó modificaciones en leyes vinculadas a inversiones, sistema tributario, regulación laboral y normativas económicas que, según dijo, continúan siendo restrictivas para el crecimiento empresarial. "Un ejemplo es la Ley de Precios Justos".
También criticó el peso de las cargas fiscales municipales y nacionales sobre las empresas, señalando que muchas terminan operando en un entorno de presión tributaria excesiva.
A su juicio, hay que reorganizar el país desde lo económico. Ve con buenos ojos que el sector privado siga abriendo santamarías a diario. Pero en otros rubros se sigue sembrando, produciendo y apostando por Venezuela. Hizo énfasis en que se necesitan reglas claras.
Uno de los temas que también dominó el debate fue la crisis eléctrica nacional y su impacto sobre la producción industrial.
Celis recordó que Fedecámaras presentó hace dos años una propuesta orientada a incorporar inversión privada en plantas termoeléctricas para aumentar la generación energética del país.

No todo es petróleo
Según explicó, el planteamiento permitiría generar hasta 2.000 megavatios adicionales utilizando infraestructura termoeléctrica existente, aunque insistió en que eso también requeriría reformas legales y garantías para inversionistas. “Los recursos para recuperar el sistema eléctrico no los tiene el Estado. Los tienen los inversionistas, pero sin un marco legal sólido esas inversiones no llegarán”.
El evento reflejó además cómo el empresariado venezolano intenta reconstruir espacios de articulación alrededor de sectores considerados estratégicos para la economía nacional.
La industria petrolera, no obstante, todavía está marcada por limitaciones operativas, sanciones, problemas de infraestructura y déficits energéticos. Representantes empresariales insistieron en que la recuperación productiva dependerá tanto de capital como de estabilidad institucional y confianza jurídica, pero principalmente del dinero de los inversionistas. Celis es tajante en eso. "El capital no lo tiene el Estado, lo tienen los que invertirán en el país".









