Veinte días continuos tiene, en las adyacencias del Internado Judicial de El Rodeo, en el estado Miranda, Angélica Serrano, esposa del dirigente sindical Daniel Romero. Espera la excarcelación de su esposo, líder sindical y padre de cinco hijo, quien lleva dos años privado de libertad.
Para ella, pernoctar en este lugar ha sido un reto. Su única luz son las velas encendidas por los familiares de más de 80 presos políticos que claman por la liberación de sus seres queridos.
La familia Romero está en Caracas desde el viernes 2 de enero de 2026. Tenían la esperanza de poder ver a Daniel el sábado, día que correspondía la visita en el centro penitenciario. Coincidió con la incursión estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
“Yo llegué el 2 de enero. Después de la declaración de Jorge Rodríguez decidimos quedarnos. Pasamos acá el día, hacemos vigilia, oramos, estamos con los familiares esperando que nos den alguna información. Desde el 8 de enero estamos a las afueras de El Rodeo I”, puntualizó Serrano. Ella cada semana viajabba a Caracas desde su residencia en la parroquia Unare para ver a su esposo, a quien definió como el “hombre más valiente que conozco”.
El proceso ha sido duro. Las visitas, contrario a hacerla sentirse cerca de él, muchas veces la llenan de angustia. Logra ver a su esposo solo 20 minutos a través de un vidrio y sin ningún contacto físico. Además de la falta de contacto. Cada vez lo ve más y más delgado, declaró a Correo del Caroní.
Más de 30 solicitudes de atención médica
Angélica especificó que durante estos dos años ha hecho 30 solicitudes para pedir traslados médicos para Danie. El sufre de un padecimiento estomacal que le obliga a llevar una dieta restringida, desde mayo de 2024, la familia alertó sobre una nueva condición médica que, según una revisión que se le hizo dentro de la penitenciaria, corresponde a principios de la enfermedad de Párkinson.
En estas fechas su familia denunció a este medio que Daniel permanecía en un estado depresivo, lo que se suma a su deterioro físico y pérdida de peso. “A Daniel no le han respetado ningún derecho. Ninguno. Él tiene problema gástrico y en una consulta que le hicieron ahí dijeron que era principio de Párkinson. No ha sido atendido por un especialista. En este proceso he solicitado más de 30 traslados médicos para que sea atendido”.
Romero es padre de cinco hijos, dos de ellos en Brasil. La madre de los menores falleció fuera del país y, dado que su padre está detenido, permanecen bajo la custodia de un tutor. Esta situación mantiene desesperados a sus abuelos.
En julio de 2024, su madre, Marisol Arias, se encadenó a las afueras de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) en Puerto Ordaz para pedir por su libertad. La anciana se desmayó y tuvo que ser retirada del lugar.
Detenido por pedir mejores sueldos
Daniel Romero fue apresado el 11 de junio del año 2023, luego de encabezar una protesta de siete días en la Siderúrgica del Orinoco parra exigir mejores sueldos. En ese entonces, hacía ya un año que los trabajadores reclamaban un aumento de salario mínimo. Hoy, tres años después, el salario sigue siendo el mismo: 130 bolívares.
Daniel Romero fue arrestado junto al también dirigente sindical Leonardo Azócar. Fueron imputados por los delitos de boicot, incitación al odio y asociación para delinquir. Azócar fue liberado en junio de 2024.
Su esposa reiteró que pidieron una medida cautelar, toda vez que Azócar, quien fue detenido en el mismo contexto y bajo los mismos cargos, ya está en libertad. A Romero le fue negado el beneficio, así como el de casa por cárcel. Desconocen por qué se hizo esta diferenciación en el caso.
Siguen sin respuesta. "A Daniel le han negado absolutamente todo. Entregamos el acta de defunción de la mamá de sus hijos, que murió en Brasil, los niños son menores de edad y están con un tutor. Aun entregando toda esa documentación a Daniel le han negado cualquier medida”.









