La realidad educativa de los niños con cáncer evidencia una problemática crítica: aunque todos están inscritos en el sistema escolar, más del 80% pierde la continuidad de sus estudios debido a las exigencias de la enfermedad y sus tratamientos.
Esta situación los aleja de las aulas durante largos periodos, afectando no solo su formación académica, sino también su desarrollo emocional y social.
La presidenta de Fundanica, Jeluhet Houtmann , detalló que, en muchos casos, los niños con cáncer enfrentan tratamientos que pueden extenderse por al menos dos años, con hospitalizaciones frecuentes, sistemas inmunológicos comprometidos y constantes riesgos de infecciones. Esto hace inviable la asistencia regular a clases presenciales.
A este panorama se suman factores económicos y logísticos que dificultan aún más la escolaridad de los niños con cáncer, cuyas familias deben priorizar los costos y cuidados asociados a la enfermedad.

Un programa educativo para recuperar la continuidad
Ante esta realidad, Fundanica y la Fundación Juan XXIII impulsan un programa educativo dirigido a más de 50 niños con cáncer, con el objetivo de garantizar su acceso a la educación durante el tratamiento.
Houtmann explicó que esta iniciativa surge tras identificar que la desconexión educativa es uno de los principales retos que enfrentan los pacientes.
“Este programa pretende acercar a los niños a la educación porque a lo largo de su enfermedad se distancian de la educación y esa continuidad se pierde”, señaló.
Un estudio realizado por la organización a 60 pacientes activos en febrero de 2026 reveló que el 82,5% de los niños con cáncer, pese a estar escolarizados, no mantiene continuidad educativa. Sin embargo, casi el 100% de las familias mostró interés en el proyecto.
Niños con cáncer recibirán clases diarias adaptadas
El programa piloto tendrá una duración inicial de cuatro meses y beneficiará a 59 niños con cáncer, desde tercer nivel de preescolar hasta tercer año de bachillerato.
Las clases se desarrollarán de lunes a viernes mediante conexión diaria, utilizando plataformas digitales como Classroom, con al menos una hora de acompañamiento académico.
Virginia Segovia de Bolívar, presidenta de la Fundación Juan XXIII, explicó que el diseño del programa toma como referencia las experiencias educativas implementadas durante la pandemia.
“Va a ser un proyecto donde los niños van a tener una hora de conectividad diaria, con una conexión cara a cara todos los días. Las profesoras tienen un perfil superespecial, motivadas y preparadas para este momento”, indicó.
El modelo contempla docentes especializados por niveles, garantizando una atención adecuada a las necesidades de los niños con cáncer, tanto en lo académico como en lo emocional.
Clave para su reintegración escolar y social
El objetivo del programa no es solo mantener el aprendizaje, sino lograr que los niños con cáncer puedan reincorporarse a sus escuelas con un nivel académico adecuado y con herramientas psicosociales que favorezcan su desarrollo, por lo que también se contará con el apoyo de especialistas del Colegio Universitario de Psicopedagogía (CUP).

Houtmann destacó que, incluso después de culminar el tratamiento, muchos niños requieren tiempo adicional para nivelarse, por lo que se evalúa extender el programa hasta cuatro años.
“Estos niños necesitan volver a sus aulas con un nivel académico importante y un nivel psicosocial que les permita desarrollarse en sus vidas”, afirmó.
Segovia de Bolívar señaló que se prevé la entrega de reportes de avance que servirán como respaldo para facilitar la reintegración formal de los niños con cáncer al sistema educativo.
Llamado a sumar aliados para ampliar el programa
El proyecto cuenta con el respaldo de la Fundación Traki, que ha contribuido económicamente a su desarrollo. No obstante, las organizaciones hacen un llamado a nuevos aliados para ampliar el alcance y beneficiar a más niños con cáncer.
“Pedimos que sigan sumándose porque necesitamos seguir creciendo en el proyecto”, expresó Houtmann.
Segovia también destacó la importancia de incorporar herramientas tecnológicas interactivas y sumar aliados pedagógicos que fortalezcan el aprendizaje de los niños con cáncer, especialmente en áreas clave como matemáticas.
Actualmente, Fundanica atiende a niños con cáncer de Carabobo, así como de otros estados del país, lo que evidencia la magnitud de la necesidad.
Esta alianza busca reducir la brecha educativa y brindar nuevas oportunidades a los niños con cáncer, demostrando que la educación también puede ser parte fundamental de su proceso de recuperación.









