La noticia sorprendió, en verdad que fue toda una sorpresa, nadie había hablado ni avizorado eso pues el caso por ahora permanece paralizado en la Sala de Cuestiones Preliminares 1, tribunal interno de la Corte Penal Internacional (CPI) que tiene la potestad de control de las actuaciones del Fiscal, y entre éstas las de autorizar o negar la continuación del procedimiento de investigaciones ya iniciadas en su primera etapa.
Mientras se espera por la determinación de la Sala, el Dr. Khan hizo un tercer viaje a Venezuela para reunirse con las autoridades del gobierno. No hay duda de que esto fue una jugada magistral en la que desafió tanto a Maduro como al mandatario ruso Vladimir Putin y la orden de detención que éste emitió en su contra. También con ese movimiento puso presión a la mencionada Sala 1.
EL DESAFÍO A MADURO consistió en obligar a recibirlo por tercera vez a pesar de que le tiene solicitada la inhibición en el proceso lo cual está pendiente de decisión.
Esta tercera visita se enmarca dentro del compromiso firmado anteriormente (el 3/11/2021) en el Memorándum de Entendimiento (MoU) por el cual las autoridades venezolanas se comprometieron, entre otras cosas, a adoptar todas las medidas necesarias para asegurar la administración de justicia efectiva según los estándares internacionales con apoyo y participación activa de esa fiscalía de conformidad con el principio de complementariedad. Esto además en el contexto de la anterior visita en la que se acordó el establecimiento de una oficina de dicha fiscalía en Caracas para apoyar y cooperar con las autoridades venezolanas y así facilitar la implementación del citado MoU.
A Maduro le habría resultado muy complicado y costoso haberse negado a esta visita puesto que la misma se enmarca dentro de los mencionados compromisos, se trataba de un chequeo de las obligaciones que en tal documento se habían asumido.
En esta oportunidad el fiscal Tarek W. Saab y la presidente del tsj Gladys Gutiérrez entregaron lo que sería un informe de resultados de los cambios que se dijo haber realizado en el sistema de justicia interno con la farsa que denominaron “revolución judicial”. Pero lo más importante fue que ya se puso -o está por ponerse- en funcionamiento la mencionada oficina técnica la cual también fue visitada por KK quien al respecto dijo que “…Ahora vamos a poder venir más a menudo y trabajar de manera más cercana, de manera que podamos ayudar a con la asistencia técnica, la capacitación, para que Venezuela pueda hacer más para cumplir con sus obligaciones del Estatuto de Roma, en aras del pueblo venezolano.”
EL DESAFÍO A PUTIN CON ESTA VISITA se refiere a la orden de detención que este le hizo emitir a KK en Moscú la cual resultaría de obligatoria ejecución de parte de Maduro su principal aliado en esta parte del mundo. Rusia hasta mantiene en Venezuela dos bases militares por lo que no ha sido menor cosa el hecho de haber ignorado esa orden del Kremlin, esto sin duda le traerá consecuencias.
LA PRESIÓN A LA SALA DE PRELIMINARES. Por otra parte, este audaz movimiento de Karim Khan puso presión a la Sala de Cuestiones Preliminares para que emita la esperada y bastante retrasada sentencia sobre el pedido de inhibición que le hizo el gobierno y para que le autorice a avanzar en las investigaciones.
El Desafío a Maduro — El Desafío a Putin — La presión a la Sala de Cuestiones Preliminares. Recordemos que en el historial de la causa tenemos que en febrero de 2018 se abrió el procedimiento preliminar a cargo de la entonces Fiscal Fatou Bensouda respecto a crímenes Lesa Humanidad en Venezuela, y en septiembre del mismo año seis Estados Parte del Estatuto de Roma formalizaron denuncia contra Maduro y su régimen dictatorial como autores de tales crímenes por lo cual se le asignó el control del procedimiento a la citada Sala de Cuestiones Preliminares 1.
La Fiscal Bensouda se la tomó con gran calma. La lentitud de sus actuaciones en el caso levantó muchas protestas ante las cuales ella permaneció impertérrita. Esa pasividad hizo subir la presión internacional, incluso Estados Unidos le suspendió la visa. Pocas semanas antes de salir del cargo ella optó por no irse a la actividad privada manteniendo esa carga encima, entonces anunció haber completado el examen preliminar y agregó que se había constatado que existían elementos suficientes como para proseguir en la investigación respecto a casos ocurridos desde abril de 2017, y seguidamente consignó un informe ante la Sala lo cual hizo movilizar al gobierno oponiéndose a que se dieran a conocer públicamente los detalles de dicho documento.
Bensouda salió jubilada y entró en funciones el Dr. Khan quien al poco tiempo se dirigió a la Sala potenciando duramente lo dicho por su antecesora e informando que en Venezuela no había una real disposición de investigar ni de juzgar los crímenes denunciados y que allí se
trataba de proteger a los criminales incluso con falsos procesos judiciales.
Seguidamente, en fecha 12 de agosto del 2021 el Fiscal KK difundió el mencionado informe de la ex fiscal Bensouda y declaró que en efecto sí existen evidencias suficientes para avanzar en una segunda etapa del proceso de investigaciones ya sobre casos, funcionarios y hechos concretos respecto a los crímenes objeto de las denuncias, y de una vez acudió ante la Sala y formalizó solicitud de autorización para ello.
MADURO DENUNCIÓ A KARIM KHAN. De inmediato Maduro respondió publicando una denuncia contra el Fiscal acusándolo de “…instrumentalizar el tema de la justicia y los derechos humanos con fines políticos en perjuicio de la seriedad y rigurosidad que se espera de una instancia internacional de tanta relevancia…” y agregó que “la República Bolivariana de Venezuela presentó el 28 de febrero de 2023 ante la CPI un sólido documento que desvirtúa todas las falacias de la agresión mediática y geopolítica puesta en marcha para acusar a Venezuela de supuestos crímenes de lesa humanidad, que nunca han ocurrido”
En aquel contexto y contra todo pronóstico el paso siguiente que dio KK fue trasladarse a Caracas en procura de la firma conjunta con Maduro de un documento de compromiso que se firmó el 3 de noviembre del 2021 denominado “Memorándum de Entendimiento” conocido por sus siglas en inglés “MoU” en el cual se participó la apertura de la investigación. Maduro no tuvo otra alternativa que acceder y comprometerse a cooperar.
Según las reglas procesales de la CPI el proceso de investigaciones está diseñado en dos etapas, la primera solo dirigida a recibir las denuncias y verificar sus elementos iniciales que el fiscal debe constatar en su veracidad y trascendencia como para abrir el proceso
de comprobación.
La segunda etapa que corresponde al fiscal consiste en el avance en la investigación constatando los hechos y examinando si estos han sido sometidos a verdaderos proceso de investigación y judicialización en el país, alcanzando tanto a los autores como a la superioridad que lo hubiera ordenado, a lo que se denomina la cadena de mando, y también se investiga si todo eso corresponde a una política criminal del gobierno, del Estado, y no a unos funcionarios menores que hubieran hecho eso por su propia cuenta. Esta decisiva segunda etapa no puede iniciarla el fiscal sin previa autorización de la mencionada Sala de Cuestiones Preliminares.
El Dr. Khan pidió la autorización para continuar en la citada segunda etapa de las investigaciones, y es allí donde se encuentra paralizado el procedimiento porque la Sala así lo ordenó mientras se hiciera la consultara a las víctimas lo cual generó una respuesta masiva de estas, pero ahora todo sigue paralizado a la espera de examinar las más de 8 mil respuestas que se recibieron. Esto lo he criticado pues sostengo que la Sala produjo un retardo innecesario ya que perfectamente esa consulta podría haberse realizado en paralelo a la prosecución de la autorización al fiscal para sus investigaciones.
Otra causa de la paralización del proceso en la Sala es la petición de inhibición solicitada por Maduro al Fiscal alegando que éste comete violaciones al debido proceso judicial y que mantiene vínculos con organizaciones que han aportado informaciones falsas contra la autoridades nacionales “lo que pone en duda la debida imparcialidad y objetividad de la Corte” dijeron. El gobierno también agregó que resulta innecesaria la participación de la CPI en los casos objeto de denuncias porque en Venezuela existe un sistema judicial con capacidad suficiente para hacer por sí mismo la investigación y judicialización de los hechos denunciados. Por su parte el Fiscal Khan manifestó oposición a eso.
Mas sin embargo el Dr. Khan no se ha detenido en el ejercicio de sus funciones, ahora ha dado este paso de volver a Venezuela y realizar las actuaciones que se han dado a conocer de visitar las entidades del sistema judicial del régimen, su fiscalía y su tsj, esto para constatar si habían hecho algo, si en verdad habían investigado y enjuiciado los hechos criminales denunciados. También KK fue hasta Miraflores haciéndole firmar a Maduro un nuevo documento de actualización del compromiso antes firmado. Aquí se asentó la puesta
en marcha de la oficina técnica antes aprobada y además se especificaron sus normas procedimentales. Todo esto sin duda resulta positivo pues pone presión para la reactivación del procedimiento que -como quedó dicho- se encuentra detenido en la Sala de Cuestiones
Preliminares.
Al respecto Maduro tratando de evadir responsabilidad por boicot declaró “Hemos tenido la tercera jornada de trabajo directa aquí en Venezuela y hemos concluido en la firma del segundo memorándum de cooperación y trabajo conjunto para establecer una oficina de
cooperación técnica de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional en Venezuela”.
Mi POSICIÓN sigue siendo la de apoyo crítico a las actividades de la CPI en este caso. Es muy positivo el trámite sobre denuncia e investigación que se está instrumentando, pero hay que señalar que es muy negativo el innecesario retardo con lo de la consulta a las víctimas lo cual perfectamente pudo haberse llevado a cabo, repito, en paralelo a las actuaciones de investigación del Fiscal Khan. Sigo estando alerta ante la posible interferencia política que en la Sala se produzca en favor del régimen de Maduro como antes lo he venido denunciando.
Llamo al alerta respecto a un punto que en este proceso es fundamental: La defensa de Maduro consiste en hacer creer y aparentar que en Venezuela hay un sistema de justicia capaz y suficiente para realizar las investigaciones y enjuiciamiento de los hechos y personas objeto de las denuncias, y en tal sentido ha aceptado la participación de la CPI pero solo dentro del marco de la denominada complementariedad positiva según el cual ésta sólo tendría funciones de colaboración con los procedimientos a realizar la jurisdicción
nacional. Allí radicaría el peligro de una distorsionada decisión que pudiera darse en la Sala de Cuestiones Preliminares en razón de influencias políticas.
De todas maneras resulta un poco preocupante lo que declaró KK en presencia y a favor de Maduro en esta última visita: “Este acuerdo es la realización de nuestros esfuerzos, de todo el esfuerzo que usted ha hecho y que comenzó en marzo de 2022 para abrir una oficina (…) Ahora vamos a poder venir más a menudo a Venezuela y trabajar de manera más cercana, de manera que podamos ayudar a Venezuela con la asistencia técnica, la capacitación, para que Venezuela pueda hacer más para cumplir con sus obligaciones del Estatuto de Roma, en aras del pueblo venezolano”.
En los procesos judiciales es positiva la actitud de vigilancia crítica, eso es una actividad ínsita de las partes que litigan llamando la atención de posibles anormalidades o defectos que vayan en detrimento de la búsqueda de la justicia. También es propio de esta actividad el estar muy exigente respecto al retardo porque, como se sabe, justicia tardía es injusticia.
Seguiremos en estado de alerta…!




