Leyenda de la Virgen de Las Angustia

Al correr la noticia de esta divina aparición, la fe y la esperanza fue llegando al corazón de los moradores

De acuerdo con los registro publicados en Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Región Los Llanos: CO-09. Municipio Tinaco, estado Cojedes, 2008, la Leyenda de la Virgen de Las Angustia, está declarada Bien de Interés Cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), según Providencia Administrativa N° 003/05 del 20-02-2005, publicada en la Gaceta Oficial N° 38.234 del 22-05-2005. Redefinida en la categoría y subcategoría Patrimonio Inmaterial, mediante el Sistema RPC-Venezuela, según Providencia Administrativa N° 025/13 del 02-08-2013, publicada en la Gaceta Oficial N° 40.230 del 16-08-2013.

Cuenta la historia familiar transmitida de generación en generación, que esta sagrada imagen llegó a las manos de una noble lavandera a finales del siglo XIX, llamada cariñosamente Mamá Ágüela.

Según el relato, la bienaventurada mujer se encontraba lavando en la quebrada y de pronto un papel cayó a su lado, lo tomó y en vista que no tenía ningún contenido lo lanzó al aire, pero el papel se le apareció nuevamente. Luego una compañera que ejercía la misma faena, al percatarse del hecho, le pidió que lo llevara consigo, puesto que podía tratarse de algo muy importante. Viendo la petición de su amiga y colmada de una inquebrantable fe, lo llevó a su casa y lo guardó. Al transcurrir el tiempo lo sacó y para sorpresa de ella, se reflejó en su mirada la imagen de una mujer que expresaba un profundo dolor en su rostro. Al contemplarla con detenimiento se percató de que se trataba de un milagro, pues era la imagen de Nuestra Señora de las Angustias. La revelación corrió inmediatamente por todo el vecindario, sobre todo en el sector El Serrallo, donde habitaba la humilde mujer, en una casita de palma y bahareque, que después funcionó la bloquera de Juan Luzardo, en la entrada del sector El Mijagua.

Para aquella época era una población eminentemente rural, la vida económica se basaba en las labores agrícolas y pecuarias de subsistencia, abundaban los conucos y la cría de animales domésticos como el cochino, el ganado y las gallinas. Sin embargo, las continuas guerras civiles y las epidemias fueron causando estragos y mermando las producciones. Al correr la noticia de esta divina aparición, la fe y la esperanza fue llegando al corazón de los moradores y muchos creyentes acudieron a implorarle para que remediara las pérdidas de sus siembras y las muertes de sus animales, ofreciéndole promesas a la piadosa Virgen, la cual concedió los primeros milagros. Así fueron colocando alrededor de la imagen varios objetos como dijes, cadenas, crucifijos, estampitas, monedas de plata, entre otros. Aún se mantienen en su nicho como unas sagradas reliquias de incalculable valor.

Al mismo tiempo le entregaban a la dueña ganado vacuno, bovino, porcino, caprino y varias especies de aves como agradecimiento a la Virgen. Las promesas se incrementaron en la época de la langosta en 1916, cuando el terrible insecto arrasó con muchos sembradíos. No obstante, su intercesión alivió muchas penas. Durante muchos años, mamá Agüela, mantiene la custodia de la imagen, hasta su fallecimiento, pasando luego a su unigénita Teodora “Lola” Fernández. Por mucho tiempo se mantiene al cuido de la adorada Virgen, pero por problemas de salud, la custodia pasa a manos de una nieta de crianza, llamada María Raymunda Rivas, hija de Justina Rivas, comenzando la década de los sesenta.

Desde entonces, pasa a la casa de habitación de esta tercera custodia, un inmueble ubicado en la calle Ribas, sector El Dividive. Raymunda muere el 1º de marzo de 2000, pero meses antes había dejado la imagen en poder de su primogénita Zulay Betancourt de Ríos. Tres meses después, Zulay traslada la Virgen a su residencia en la calle nº 2 de La Florida. A partir de entonces, la imagen cobra mayor reconocimiento, sobre todo de laicos y personas devotas y creyentes, debido al acercamiento del matrimonio Ríos Betancourt con la iglesia. Así el culto y la devoción hacia la Virgen de Las Angustias de Tinaco comenzó a extenderse a otros estados en donde vienen feligreses a entregarle ramos de flores, velones y rezarle salves y rosarios.

El 20 de enero de 2007 con la colaboración de varios familiares se le construye su capilla, en la cual contribuyeron con la mano de obra Alexis García y Argenis Mercado.

¡Preservemos y salvaguardemos la Leyenda de la Virgen de Las Angustia: Patrimonio Cultural de Venezuela!

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor y no reflejan necesariamente la posición de El Carabobeño sobre el tema en cuestión.

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Leyenda de la Virgen de Las Angustia

Gabriel Gómez
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