Transitar las calles de Venezuela sobre dos ruedas sigue siendo peligroso. 56 motorizados fallecieron en accidentes de tránsito durante el mes de abril en el país, lo que es igual a 46% de los casos registrados por el Observatorio de Seguridad Vial (OSV) de la ONG Paz Activa.
En total, 132 personas murieron y otros 411 resultaron heridos. Los conductores de moto lideran la estadística, como ha ocurrido en los últimos meses, mientras que los ocupantes de vehículos están en el segundo lugar con 16%.
«El perfil de la principal víctima en las vías está claramente definido: un hombre joven al mando de una motocicleta», añadió el OSV.
Le siguieron los conductores de carros (15 %), tripulantes de motos (11 %), peatones (6 %), pasajeros de autobús (5 %) y ciclistas (1 %).
La cifra del OSV detalla que entre los fallecidos en accidentes de tránsito se registraron 102 hombres y 28 mujeres y que la mayor cantidad de decesos se dio en el rango de edad comprendido entre los 15 y los 34 años de edad, con 49 fallecidos (58,3 %).
Lesionados por accidentes de tránsito
La ONG documentó en abril 411 personas lesionadas por accidentes de tránsito, siendo 268 hombres y 90 mujeres. Los conductores de motocicletas y los tripulantes ocupan el primer lugar de lesionados (61,3 %).
También se reportaron 115 colisiones o choques simples, 81 derrapes, 49 atropellos/arrollamientos, 30 choques con objeto fijo, 23 vuelcos, 15 salidas de la vía y 13 accidentes de otras formas. el exceso de velocidad encabezó la lista de posibles causas, con 205 casos, lo que representa el 63,8 % de los registros.
«La siniestralidad vial de abril de 2026 demuestra que los accidentes de tránsito no son hechos fortuitos, sino eventos predecibles y evitables», agregó el OSV.
Además, advirtió que la combinación de conductores jóvenes, exceso de velocidad y el uso masivo de motocicletas genera un escenario de alta vulnerabilidad que se agudiza en las avenidas urbanas durante la rutina diurna y se «traslada con mayor violencia» hacia las autopistas y vías secundarias durante los fines de semana.
Reducir estos índices, prosiguió, requiere abandonar el enfoque reactivo e implementar una estrategia integral de tres ejes: educación y regulación estricta, fiscalización inteligente y modernización del registro policial.
Con información de EFE









