Pacientes con enfermedad renal en el estado Lara denunciaron la crítica precariedad que enfrentan para recibir su tratamiento de hemodiálisis. Según los afectados, la falta de insumos, el deterioro de los equipos, la reducción de las sesiones y la suspensión de beneficios sociales han transformado su día a día en una supervivencia.
Quienes acuden a la Unidad de Diálisis Barquisimeto aseguran que la calidad del servicio ha decaído drásticamente en este centro, que a finales de 2024 pasó a depender del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), reseño El Impulso
Andreina Vásquez, paciente con una década en tratamiento, alertó que “esta unidad necesita urgentemente máquinas nuevas; los equipos actuales tienen más de 20 años”. A esta situación se suman fallas constantes en la dotación de insumos y deficiencias en el suministro de agua y electricidad, vitales para el proceso.
Una carga económica insostenible
Manifestó que la carga económica para los pacientes es insostenible. Detalló que, entre consultas especializadas y estudios de laboratorio mensuales, los gastos pueden alcanzar los $200.
La situación se agravó tras la suspensión de un convenio con el Instituto de Previsión y Asistencia Social para el personal del Ministerio de Educación (IPASME), que les permitía realizarse exámenes gratuitos. Este beneficio, que inició en noviembre de 2025, solo se mantuvo durante tres meses.
Además, los pacientes deben costear fármacos para patologías asociadas como la hipertensión, que afecta al 90% de la población renal. Vásquez también señaló que una intervención para fístula arteriovenosa ronda los $1.000, un costo que ha tenido consecuencias fatales. “Hay pacientes que han muerto esperando la colocación de una fístula o un catéter”.
Reducción crítica de las horas de tratamiento
El paciente Dayber Falcón denunció que la crisis se agudizó en enero de 2026. La escasez de insumos y las fallas de servicios públicos han obligado a la unidad a reducir las sesiones de diálisis de cuatro a solo tres horas.
“Para nosotros es fundamental cumplir con el horario completo”, enfatizó Falcón, tras advertir que la reducción del tiempo de conexión es altamente perjudicial y acelera el deterioro de los pacientes.









