Padres de adolescentes acusados de lanzar piedras a vehículos en la ARC pidieron su libertad plena

El llamado de ambos padres es al gobernador Lacava y al alcalde de San Joaquín, Diego Corrales, para que reconozcan la inocencia de los adolescentes
Peaje de Guacara (Foto: Archivo)

Tres adolescentes del municipio San Joaquín son investigados por presuntamente lanzar piedras contra vehículos en la Autopista Regional del Centro (ARC), en las cercanías del Peaje de Guacara, luego de que el gobernador Rafael Lacava los señalara públicamente como responsables del incidente registrado la noche del domingo 3 de mayo.

Sus padres relataron una historia radicalmente distinta: los muchachos estaban acompañando a un amigo a casa de una compañera de clases, fueron aprehendidos a cuatro kilómetros del peaje sin ninguna evidencia en su contra, sometidos a agresiones físicas y verbales, retenidos durante horas sin agua ni comida, sin llamada a sus representantes ni intervención del Consejo de Protección, y los funcionarios que los tenían bajo custodia llegaron a exigir cinco mil dólares para liberarlos.

Yondrys Rojas es el padre de dos de los tres adolescentes detenidos: Samiir, de 15 años, y Frenyer, de 17. El tercero es Freeyerson Medina, también de 17 años. Los tres son del sector Palo Negro en San Joaquín, estudian, están becados en un colegio privado por su rendimiento académico y, según sus familias y vecinos, tienen una conducta intachable.

Samiir Rojas es además patrimonio cultural del estado Carabobo, reconocido artísticamente en el municipio.

Yondrys Rojas y Carmen Barrios, padres de los adolescentes (Foto: Dayrí Blanco)

Lo que pasó esa noche

El domingo 3 de mayo, alrededor de las 6:40 p. m., los tres adolescentes salieron del sector Palo Negro para acompañar a un amigo identificado como Jason, quien debía llevarle dinero a una compañera de clases para materiales de un trabajo escolar. El trayecto implicaba cruzar al otro lado de la autopista por una pasarela peatonal que está parcialmente tapada por la construcción del ferrocarril y que esa noche, sin electricidad por los apagones, estaba completamente a oscuras.

Los adolescentes decidieron no cruzar por miedo a la oscuridad y esperaron a Jason del lado de afuera, junto a vecinos que estaban sentados frente a sus casas por el calor. Fue en ese momento cuando llegó una patrulla de la Guardia Nacional Vial del Peaje de Guacara. "Se bajaron molestos del carro apuntándolos con fusiles, tirándolos al suelo, esposándolos, agrediéndolos verbal y físicamente", relató Rojas.

Los montaron en la camioneta sin explicación. En el trayecto pasaron por un comando de la Policía Municipal de San Joaquín, donde los funcionarios de la GN preguntaron qué hacían con los adolescentes. La respuesta que escucharon los muchachos, según el padre, fue escalofriante: "Mátenlos y tírenlos por ahí. ¿Para qué los agarraron vivos? Tenían que matarlos." Esas palabras, dijo Rojas, les causaron un trauma que aún no han podido superar.

Horas de búsqueda

Cuando Jason regresó de su encargo y no encontró a sus amigos, preguntó a los vecinos y le dijeron que se los había llevado una patrulla. Llegó asustado a la casa de sus amigos y dio la noticia. Los padres iniciaron una búsqueda que lo llevó por varios comandos: la policía estadal no los tenía, la municipal tampoco. Le dijeron que fuera al peaje de Santa Clara, en Mariara, y allí le dijeron que ellos no tenían patrulla. Finalmente, en la Policía de Carabobo le confirmaron que los tenía la Guardia Nacional en el peaje de Guacara. Eran las 10:20 p. m. Los adolescentes llevaban horas tirados en el suelo.

Samiir Rojas fue declarado patrimonio cultural de Carabobo (Foto: Cortesía)

En todo ese tiempo, nunca fue notificado el Consejo de Protección, como exige la ley para cualquier aprehensión de menores de edad. No se les permitió hacer una llamada a sus padres. No recibieron comida ni agua. "Violaron todos los derechos", denunció Rojas. Cada vez que preguntaba por sus hijos, la respuesta era la misma: "Espere al jefe."

A la 1:00 a. m., el padre exigió respuestas. A las 2:00 a. m., recibió una llamada del jefe de los funcionarios, quien le dijo que el informe saldría "totalmente limpio" y que no se preocupara. Acto seguido, le pidieron cinco mil dólares por los tres adolescentes. "Yo les dije que no iba a pagar eso porque primero ellos no son delincuentes y segundo no cometieron ningún delito", respondió Rojas. Fue entonces cuando los pusieron a la orden de la Fiscalía.

Fiscalía se negó a recibir la denuncia de los padres

La mañana del lunes 4 de mayo el gobernador Lacava publicó un video en sus redes sociales informando que habían capturado a los responsables de lanzar piedras a los vehículos en el peaje de Guacara, señalando a los tres adolescentes como culpables ante toda la opinión pública.

Para el padre, ese señalamiento fue el golpe definitivo que comprometió cualquier posibilidad de un proceso justo. "Todo se agravó cuando el señor gobernador acusó públicamente a los niños de lanzar piedras a los carros", dijo Rojas.

Los adolescentes fueron presentados en el Tribunal 26 de Menores del Palacio de Justicia, donde estuvieron desde las 9:00 a. m. hasta las 6:00 p. m. en un calabozo. A las 7:30 p. m. fueron liberados con régimen de presentación cada 30 días. El proceso de investigación continúa, y el abogado y el fiscal trabajan para demostrar su inocencia.

Pero cuando los padres intentaron formalizar una denuncia contra los funcionarios que los retuvieron, les exigieron dinero y los agredieron, la Fiscalía se negó a recibirla. El argumento: que podría entorpecer el caso. "Están encubriendo a los funcionarios. Eso fue lo que empeoró todo, que habló el gobernador", denunció Rojas. El intento de denuncia ocurrió el lunes 11 de mayo, porque el viernes 8 no había electricidad en la Fiscalía.

Un adolescente con pesadillas y una madre que pide justicia

Carmen Barrios, madre de Freeyerson Medina, el tercer adolescente detenido, habló con la voz quebrada. Su hijo no ha podido volver al liceo con normalidad. "Hay noches que no duerme. Lo tiene en trauma porque me dice que ha tenido pesadillas", relató. Le recomendaron llevarlo al psicólogo para que pueda procesar lo que vivió esa noche.

El llamado de ambos padres es al gobernador Lacava y al alcalde de San Joaquín, Diego Corrales, para que se pronuncien, reconozcan la inocencia de los adolescentes y actúen en consecuencia. "Ellos saben que son niños sanos y buenos. Queremos justicia para que salgan en libertad plena y no tengan que presentarse ni nada de eso", exigió Barrios.

Los padres insisten en un punto que consideran clave para entender la arbitrariedad de la aprehensión: el modus operandi conocido de los lanzadores de piedras en la autopista es atacar vehículos para que se detengan y luego robarlos. A los tres adolescentes no les encontraron ni un cuchillo de mesa encima. Y fueron detenidos a cuatro kilómetros del peaje de Guacara, no en el lugar del incidente. "Los primeros que encontraron fueron los culpables", resumió el padre con amargura.

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Peaje de Guacara (Foto: Archivo)
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