Los venezolanos que están privados de su libertad en Bogotá se encuentran en un alto grado de vulnerabilidad por la falta de atención en salud y por la incomunicación con sus familiares.
Así lo reveló una investigación realizada por la Procuraduría General, en la que entrevistó a 87 internos venezolanos recluidos en las cárceles La Modelo, La Picota, Distrital y El Buen Pastor, así como en las URI de Ciudad Bolívar, Usaquén y Engativá, presos por diferentes delitos.
La mayoría están detenidos por hurto (42 %) y por tráfico de drogas (27 %).
El Ministerio Público identificó que faltan acciones diplomáticas por parte del Gobierno de Venezuela para garantizar la protección de sus ciudadanos presos en Colombia.
Esta es otra de las problemáticas en medio de la migración que ha traído a más de un millón de venezolanos a Colombia, debido a la crisis humanitaria que sufre el país vecino.
De acuerdo con la Procuraduría, los extranjeros que están detenidos necesitan un apoyo consular que propicie un mejor contacto con sus familiares, que en unos casos se encuentran en Venezuela, y en otros no tienen legalizado su estatus migratorio en el país.
(Diario El Tiempo)









