Cuatro años sin aumento salarial y 27 años de penurias acumuladas. Ese es el telón de fondo desde el que Fetracarabobo, filial de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) en el estado Carabobo, expuso que no tiene grandes expectativas ante los anuncios que el gobierno nacional prometió realizar el 1 de mayo.
Johnny Magdaleno, secretario general de la federación, fue directo: "No esperamos mayor cosa del ejecutivo nacional." No es pesimismo, aclara, es responsabilidad.
El salario mínimo en Venezuela se ubica hoy en 130 bolívares, equivalente a 0,22 centavos de dólar. Lo demás que reciben los trabajadores son bonificaciones que no forman parte del salario como tal, lo que impide que se aplique la progresividad salarial y que esos montos incidan en prestaciones sociales, contrataciones colectivas o cualquier otro beneficio laboral.
"La moneda extranjera devora los pocos salarios que tenemos y para nadie es un secreto lo que estamos pasando los venezolanos", señaló Magdaleno.
El dirigente siguió con atención los distintos montos que han circulado en los días previos al anuncio, provenientes de fuentes diversas, incluyendo conversaciones entre el ejecutivo nacional y sectores de Fedecámaras. También escuchó a la presidenta encargada Delcy Rodríguez hablar de un "salario responsable". La respuesta de Fetracarabobo fue sin rodeos: "Queremos que verdaderamente sea un salario responsable y no irresponsable."
Exigencias más allá del aumento salarial
Más allá del monto del aumento salarial, Fetracarabobo tiene exigencias estructurales sin las cuales cualquier cifra que se anuncie quedará incompleta. La primera y más urgente es la eliminación del Memorándum 2792 y del Instructivo ONAPRE, dos instrumentos gubernamentales que desde 2018 y 2022 respectivamente han desmantelado los beneficios salariales y contractuales de los trabajadores públicos venezolanos.
El Memorándum 2792 intervino las cláusulas de las contrataciones colectivas, mientras que el Instructivo ONAPRE impuso tablas salariales que aplanaron los sueldos y eliminaron primas, violando derechos laborales establecidos. El resultado práctico ha sido la muerte de la negociación colectiva como mecanismo de mejora salarial.

"Si desaparece la 2792 y el instructivo ONAPRE, las cosas van a mejorar con respecto a los salarios, porque eso es lo que ha eliminado desde hace años la discusión de la convención colectiva", explicó Magdaleno.
La segunda exigencia es la eliminación de los bonos como figura compensatoria y su incorporación definitiva al salario. Mientras los trabajadores cobren en bonificaciones lo que debería ser salario, la progresividad salarial es imposible y los derechos que dependen del sueldo base —prestaciones, contrataciones colectivas, pensiones— seguirán siendo letra muerta. "Exigimos la eliminación inmediata de esos bonos y que formen parte del salario en el Estado venezolano", demandó el dirigente.
Estado entrampado
Magdaleno no elude el diagnóstico político detrás de la crisis salarial. Para el secretario general de Fetracarabobo, el gobierno venezolano cavó su propio hoyo al intentar durante años debilitar el sindicalismo, eliminar las prestaciones sociales y vaciar de contenido el salario como concepto. "Han querido eliminar todo. Sin embargo, nosotros nos mantenemos firmes", afirmó.
Esa política, dice, terminó por entrampar al propio ejecutivo. Hoy enfrenta la presión de anunciar un aumento salarial en un contexto donde la capacidad productiva del país está deteriorada, la inflación acecha y cualquier cifra que se decrete será insuficiente para cerrar la brecha entre lo que se gana y lo que cuesta vivir. "El Estado venezolano se ha entrampado porque manejaron muy demagógicamente el tema de los trabajadores y los jubilados y pensionados", sentenció Magdaleno.
La referencia que Fetracarabobo invoca en todo momento es el artículo 91 de la Constitución, que consagra el derecho a un salario digno, y el artículo 92, que garantiza las libertades sindicales. No son cifras arbitrarias ni consignas: son el piso mínimo desde el cual el gremio evalúa cualquier anuncio que haga el ejecutivo. "Siempre nos hemos apegado al artículo 91 en cuanto a materia salarial", recordó el dirigente.
Fetracarabobo fijará posición al conocer el aumento salarial
Mientras el anuncio no llegue, Fetracarabobo se reserva su veredicto final. Magdaleno fue cuidadoso al no adelantar posiciones sobre montos específicos que han circulado en el debate público, consciente de que las cifras pueden cambiar hasta el último momento y de que la federación debe hablar con fundamento, no con especulaciones. "Nosotros en ese momento daremos una respuesta contundente y fijaremos nuestra posición cuando se dé o se anuncie ese aumento salarial", advirtió.
Lo que sí está claro desde ya es que para Fetracarabobo ningún aumento salarial será suficiente si no viene acompañado de las reformas estructurales que los trabajadores han exigido. "Hoy más que nunca es necesaria la revisión y que haya un aumento verdaderamente digno para los trabajadores".









