Doce días después de las inundaciones que golpearon severamente al municipio Unda, las lluvias asociadas a las ondas tropicales 24 y 25 volvieron a agravar la emergencia en la zona alta del estado Portuguesa, donde centenares de familias enfrentan nuevamente las consecuencias de las lluvias, inundaciones, deslizamientos de tierra y el deterioro de la infraestructura vial.
Las precipitaciones también han dejado daños en los municipios Sucre y Guanarito, mientras las autoridades extendieron la vigilancia hacia Guanare y Papelón ante la persistencia de las lluvias.
El gobernador de Portuguesa, Primitivo Cedeño, informó que los municipios del cono sur y de la zona alta permanecen bajo monitoreo debido al impacto de estas ondas tropicales. Con respecto a Unda, precisó que las mayores afectaciones se concentran en comunidades de Chabasquén y la parroquia Peña Blanca. En la población de Córdoba se contabilizan más de 40 puntos comprometidos por deslizamientos de tierra.
«Puentes y alcantarillados de diferentes dimensiones, bateas completas y el puente de Chabasquén han resultado afectados. En el puente hemos avanzado un 70 % en los trabajos, pero hemos visto un arrastre de sedimentos descomunal producto de las fuertes lluvias que caen en las montañas», señaló.
Chabasquén vuelve a quedar bajo el agua
El mandatario indicó que maquinaria de la Gobernación trabaja en la remoción de sedimentos y escombros en Unda, mientras otro contingente fue enviado al municipio Sucre, específicamente al sector La Tizanera, en Biscucuy, donde se ejecutan labores de canalización.
Desde las propias comunidades informaron que el desbordamiento de las quebradas en sectores como Las Bateas, Los Bendecidos, Villa Esmeralda, La Recta y El Puente provocó nuevas inundaciones en calles y viviendas, ocasionando pérdidas de enseres.
Los vecinos denuncian que no se han ejecutado las labores necesarias para mitigar el impacto de las lluvias. En el centro de Chabasquén también se reportaron anegaciones este jueves.
«Tampoco hay paso hacia la comunidad de Santa Clara. Tres de los cuatro ejes de Chabasquén están afectados», informó el habitante Armando Barrios.
Uno de los sectores más golpeados de Portuguesa volvió a ser Los Bendecidos, donde más de 300 familias habían resultado afectadas durante las inundaciones de finales de junio. El agua ingresó nuevamente a viviendas cuyos habitantes aún intentaban recuperarse de las pérdidas sufridas días atrás.
Los vecinos recordaron que, tras la primera emergencia, solicitaron la construcción de cunetas y un muro de contención para disminuir el riesgo de nuevos desbordamientos del río Chabasquén. En ese momento se contabilizaron, según los habitantes, 80 familias que perdieron todos sus enseres y otras 10 que quedaron damnificadas. Hasta ahora, el Gobierno no ha ofrecido un balance oficial de afectados.
«Se pidió hacer muros provisionales, incluso con tierra, pero las máquinas del Gobierno no hicieron el trabajo«, denunciaron habitantes de la comunidad.
La situación también se repitió en el sector El Puente, donde la quebrada volvió a salirse de su cauce e inundó viviendas cercanas a la escuela de la comunidad. «Nos volvió a entrar el agua a las casas. Vivimos con miedo. Pedimos que, de una vez por todas, puedan dar una solución a esta comunidad», expresaron vecinos.
La Unidad Educativa Dominga de León continúa cubierta por aproximadamente metro y medio de barro y sedimentos, condición que impide el reinicio de las actividades escolares.
En el sector Manuel Espinoza, de Portuguesa, los habitantes alertaron que el río continúa socavando el terreno y amenaza con destruir viviendas. «No podemos dormir. Tenemos miedo, no tenemos vida porque estamos preocupados por este río. No esperemos que ocurra una desgracia para actuar», manifestaron.
Representantes del Colegio de Ingenieros, seccional Guanare, realizaron un recorrido por las zonas afectadas, principalmente por la ribera del río Chabasquén, y determinaron de manera preliminar la necesidad de construir un muro de contención para proteger a las comunidades aledañas.
Daños en la red vial de Portuguesa
Las lluvias en Portuguesa también agravaron el deterioro de la infraestructura vial rural del municipio. El dirigente Pedro García advirtió que productores, estudiantes, docentes, personal sanitario y habitantes de las comunidades rurales enfrentan serias dificultades para movilizarse debido al estado de los caminos, puentes y sistemas de drenaje.
«Las vías rurales son la columna vertebral de nuestro municipio. Cuando colapsan, no solo se paraliza la producción agrícola, sino también el acceso a la educación y la salud», afirmó, al referirse a la parroquia Peña Blanca, una de las más afectadas en materia vial.
García sostuvo que el deterioro responde no solo a las lluvias, sino también a la falta de mantenimiento preventivo durante años. «No podemos seguir atribuyendo toda la responsabilidad a las lluvias. La desidia, la falta de inversión y el abandono de la infraestructura rural han dejado a nuestras comunidades en una situación de vulnerabilidad permanente», expresó.
Guanarito también permanece inundado
En Guanarito, las lluvias mantienen bajo el agua los sectores Simón Bolívar y Los Gabanes debido al desbordamiento del caño Madre Vieja. Los habitantes denunciaron que la falta de trabajos oportunos de canalización obligó a la propia comunidad a intentar limpiar el cauce para disminuir el nivel del agua.
A esta situación se suma el colapso de la vialidad agrícola, especialmente en la carretera que comunica la parroquia Guanarito con las comunidades de La Hoyada, Maporita, La Cava, Sábana Seca, Corosal, El Mamón y Las Panelas, a la altura del kilómetro 10, actualmente intransitable. El deterioro de esta vía afecta el traslado de productos agrícolas y pecuarios, además de limitar la movilidad de los habitantes de la zona.
Mientras continúan las lluvias, diversas organizaciones y ciudadanos han iniciado campañas de recolección de donaciones para asistir a las familias afectadas, en medio de una emergencia que sigue extendiéndose por el sur del estado Portuguesa y que se suma a la devastación causada por los terremotos registrados recientemente en el centro del país.
El Pitazo









