Se trata de vocablos que forman parte del lenguaje coloquial y habitual de los trujillanos, manera de comunicarse presente tanto en ciudades, poblados, campos y páramos de la entidad.
Entre las expresiones usadas se pueden mencionar la palabra amuñuñado, el cual significa que algo está arrugado. Arete, por su parte, son los zarcillos en formas de aros, aunque también son llamados bareas. Con la palabra vericueto se designa a un conjunto de objetos a veces en desuso. Caneca es el envase elaborado con tapara o con totumas, usado para tomar líquidos. Caramera se usa para designar a un montón de piedras u otros objetos, mientras que cazuela es un objeto o utensilio de cocina que se usa para hacer guisos. Burrera se les dice a las cobijas gruesas, de lana, usadas en los páramos de Trujillo para protegerse del frío.
Tortolear, por su parte, es la palabra que usan en el municipio para expresar la forma como el cargador asegura o sujeta la caña de azúcar que se transporta sobre animales de carga desde el sitio de cultivo hasta el molino del trapiche. Consiste en pasar entre el animal y la carga una punta del cabestro o mecate y unirlo en la parte superior con la otra punta, donde se le coloca un trozo de madera y se le dan giros para que apriete la carga.
No hizo ni pal' mojo, es una expresión popular que en la región denota falta de interés o esfuerzo por parte de una persona al realizar una labor. Esta expresión deriva de lo económico y sencillo que es preparar el plato andino llamado mojo, hecho con huevos revueltos que generalmente se acompaña con perejil y cebolla.
Chiche es una palabra de uso común entre los trujillanos para referirse a los bebés o niños muy pequeños. Denota cariño y es frecuentemente utilizada para nombrar al más pequeño de la familia. También se usa como sobrenombre de los adolescentes y aún puede ser aplicado como apodos a algunas personas ya adultas.
¡Ah Diaaablo! o ¡Ah Diablo! son exclamaciones comunes en la región, usada ante situaciones que generan asombro e incredulidad. También se usa con cierta frecuencia en el habla común con tono jocoso.
¡Ah rigor!, por su parte, es una expresión que se usa en situaciones en las cuales se quiere denotar la dureza o el padecimiento en un momento dado. También se emplea en una pausa de la faena o ante elementos que desbordan el aguante físico o emocional de las personas. Se emplea también el diminutivo ¡Ah rigorito! Esta exclamación es usada con más frecuencia por personas de avanzada edad o en el medio rural. Aparte de estos, hay muchos otros vocablos que forman parte del habla común de los trujillanos, localismos o palabras en desuso del idioma castellano que en estas localidades se aplican con significados nuevos o adaptados a la realidad local.
De acuerdo con los registro publicados en el Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano, Región Los Llanos: TR 18. Municipio Trujillo, estado Trujillo, 2010, Los Vocablos y expresiones típicas en el municipio Trujillo, están declarados Bien de Interés Cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), según Providencia Administrativa N° 003/05 del 20-02-2005, publicada en la Gaceta Oficial N° 38.234 del 22-05-2005. Redefinida en la categoría y subcategoría patrimonial, mediante el Sistema RPC-Venezuela, según Providencia Administrativa N° 025/13 del 02-08- 2013, publicada en la Gaceta Oficial N° 40.230 del 16-08-2013.
¡Preservemos y salvaguardemos Los Vocablos y expresiones típicas en el municipio Trujillo: Patrimonio Cultural de Venezuela!




