El comité ejecutivo de la Federación Unificada de Trabajadores del Estado Carabobo (Fetracarabobo) emitió un pronunciamiento público en el que calificó al gobierno venezolano como "el más antiobrero en la historia de la República" y denunció una política sistemática de desmontaje de convenciones colectivas, eliminación de beneficios contractuales y pulverización del poder adquisitivo de los trabajadores venezolanos.
El documento, firmado en nombre de sus sindicatos filiales, gremios asociados y la clase obrera organizada de Carabobo, fija una posición que no deja margen para la ambigüedad.
"A lo largo de 28 años de trayectoria institucional, nuestra organización ha mantenido una línea de defensa coherente en favor de los derechos de los trabajadores. Hoy nos vemos en la obligación histórica de denunciar lo que se ha consolidado como el gobierno más antiobrero en la historia de la República", señala el texto, que sitúa la crisis salarial actual no como un accidente sino como el resultado de decisiones políticas deliberadas que han priorizado intereses partidistas sobre el bienestar de las familias venezolanas.
La gestión económica del ejecutivo, marcada según Fetracarabobo por la falta de transparencia en la administración del tesoro nacional, ha llevado a los trabajadores a un estado de precariedad sin precedentes. Las instituciones han sido despojadas de su capacidad de respuesta y el valor del esfuerzo productivo ha sido ignorado sistemáticamente.
Fetracarabobo exige salario mínimo acorde a la canasta básica
El núcleo jurídico del pronunciamiento es la denuncia de violación del artículo 91 de la Constitución, que obliga al Estado a garantizar un salario mínimo vital ajustado a la realidad, tomando como referencia el costo de la canasta básica. Para Fetracarabobo, el silencio administrativo y la negativa a decretar un aumento salarial digno no son omisiones técnicas sino un irrespeto a la dignidad humana.
"El salario ha dejado de ser una retribución justa para convertirse en un símbolo de la crisis que el Ejecutivo se niega a resolver", sostiene el documento. Los trabajadores venezolanos cobran hoy un salario mínimo de 130 bolívares, equivalente a 0,22 centavos de dólar, mientras la canasta alimentaria familiar supera los 700 dólares mensuales. Esa brecha, para la federación, no es sostenible ni aceptable.
Las exigencias concretas de Fetracarabobo en materia salarial son cuatro: la reactivación de mesas de negociación con representatividad regional real, el cumplimiento del artículo 91 de la Constitución para una fijación salarial justa, el cese a la criminalización de la protesta y la persecución sindical, y la transparencia absoluta en el uso del tesoro nacional destinado a la seguridad social. Ninguna de ellas, advierte la organización, es negociable.
Un llamado a la CTV y a la Comisión Tripartita
Uno de los puntos más relevantes del pronunciamiento de Fetracarabobo es el exhorto directo a la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y a los representantes laborales que integran la Comisión Tripartita y las mesas de Diálogo Social. La federación carabobeña advierte que las decisiones que afectan la vida de millones de trabajadores no pueden tomarse de espaldas a las regiones.
"Exhortamos a que cualquier planteamiento o propuesta que surja desde los sectores patronales hacia los trabajadores sea evaluado considerando la voz y las realidades particulares de las regiones", señala el documento. El llamado es específico: antes de asumir acuerdos en instancias nacionales, los representantes laborales deben implementar mecanismos de consulta regional y municipal que recojan el sentir de las bases trabajadoras en cada territorio.
Para Fetracarabobo, un acuerdo que pretenda tener legitimidad debe ser el resultado de un proceso democrático y participativo. Los trabajadores de Carabobo y del interior del país no pueden seguir siendo representados por decisiones tomadas en Caracas sin consultarles. "Los acuerdos que pretendan tener legitimidad deben recoger el sentir de quienes padecen la crisis en cada rincón del estado Carabobo y del país", reza el pronunciamiento.
"No aceptaremos que se pretenda normalizar la precariedad"
El tono final del documento es de compromiso irrevocable. Fetracarabobo ratificó ante sus bases que su voluntad de lucha permanece inalterable y que no retrocederá en la defensa de los derechos de los trabajadores carabobeños, sin importar las presiones que puedan ejercerse sobre el movimiento sindical.
"La historia nos ha puesto como la voz de aquellos que han sido silenciados por políticas antiobreras. No daremos un paso atrás en la defensa de la justicia social".









