Docentes cierran el año escolar entre acoso laboral y precariedad salarial

Para los docentes venezolanos, cerrar un año escolar sin convención colectiva pesa cada vez más sobre las condiciones laborales del sector
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Foto: Archivo / Cortesía

Los docentes venezolanos terminarán el año escolar 2025-2026 en las mismas condiciones precarias con las que lo comenzaron: sin convención colectiva actualizada, sin aumento salarial real y con casos de acoso laboral.

Así lo denunció Juan Tortolero, secretario general del sindicato Sitraenseñanza en Carabobo, quien calificó este año escolar como "sumamente accidentado" y presentó un conjunto de exigencias para el período 2026-2027 que arranca en septiembre.

"Han pasado ocho años desde que se firmó la última convención colectiva, la cual ya acumula cinco años vencida. Además, ya son cuatro años desde el último incremento del salario básico o salario mínimo", señaló Tortolero, recordando que el 1 de mayo, lejos de traer un aumento real, solo profundizó el modelo de bonificación que el gremio rechaza.

"Se ha bonificado aún más el ingreso mensual, pero se mantienen intactas las mismas tablas salariales que se firmaron en abril de 2018. El bono no es salario", insistió el dirigente sindical.

Para los docentes venezolanos, cerrar un año escolar sin convención colectiva no es una novedad sino una acumulación que pesa cada vez más sobre las condiciones laborales del sector. Sitraenseñanza estimó que, de la Tercera Convención Única y Unitaria, cuya discusión lleva cinco años de retraso, solo se han aprobado 17 cláusulas. El resto sigue pendiente en una mesa de negociación que el gobierno no ha vuelto a convocar.

Un año conflictivo para los docentes

Uno de los elementos que marcó el año escolar fue la aplicación masiva de "cambios de modalidad", una figura que Tortolero describió como un despido indirecto. Miles de docentes en todo el país, incluyendo en Carabobo, vieron sus salarios suspendidos bajo la justificación de que habían abandonado sus cargos o no estaban asistiendo, cuando en realidad se encontraban en situaciones protegidas por la ley: reposos médicos avalados por el Ipasme, pre y postnatal, o en pleno proceso de jubilación tras 25 años de servicio.

Tortolero indicó que Sitraenseñanza intervino en numerosos casos para lograr la reactivación de los pagos suspendidos, aunque el proceso ha sido lento y burocrático.

A eso se sumó el acoso laboral que varios directores y supervisores ejercieron sobre los docentes durante la jornada de paro y protesta nacional convocada por las federaciones del sector para presionar al Ejecutivo y al Ministerio de Educación.

"Pudimos evidenciar cómo muchos educadores fueron amedrentados en sus propios centros de trabajo de manera descortés y autoritaria", denunció el secretario general de Sitraenseñanza, quien rechaza que quienes debería proteger al personal los intimiden en cambio por ejercer un derecho constitucional.

Exigencias para el próximo año escolar

Con el año escolar por cerrarse, Sitraenseñanza presentó sus exigencias para el período 2026-2027. La primera y más urgente es la sinceración de sueldos y salarios. "Rechazamos categóricamente la bonificación del salario y exigimos un sueldo digno", afirmó Tortolero, insistiendo en que cualquier mejora del ingreso que no incida en el salario base y en las tablas salariales no representa un avance real para los docentes.

La segunda exigencia es el retorno a la mesa de negociación de la convención colectiva, amparado en la Ley Orgánica del Trabajo, la LOPA y las convenciones colectivas vigentes. "Exigimos al ente gubernamental que se siente a discutir las necesidades reales de los docentes", señaló Tortolero, recordando que la discusión de la Tercera Convención Única y Unitaria acumula cinco años de retraso con solo 17 cláusulas aprobadas.

La tercera demanda apunta a un problema que Tortolero considera igualmente grave aunque menos visible: el incumplimiento del Reglamento del Ejercicio de la Profesión Docente en materia de concursos. La ley establece que todo ingreso y ascenso en la carrera debe realizarse mediante concurso, pero durante los últimos años no se han convocado ni concursos de ingreso ni de ascenso.

El resultado es que cargos de docentes, directores y supervisores están siendo ocupados por personas que no cumplen el perfil requerido. "Esto ha llevado a una total arbitrariedad. Exigimos que se vuelva a aplicar de manera estricta la norma legal establecida en el país", demandó el dirigente sindical.

Para Sitraenseñanza, el cierre de este año escolar no es solo un balance académico sino un inventario de deudas que el Estado tiene con los docentes venezolanos y que ningún bono de mayo ha logrado saldar. La pregunta que deja el ciclo 2025-2026 es si el que viene traerá respuestas diferentes o simplemente acumulará un año más de promesas incumplidas.

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