“En medio de la mentira por encima de ella en la hendidura, busca este país su verdadero rostro para curarse” Rafael Cadenas.
El pasado 24 de junio de 2026, pasará a la historia como una fecha fatídica, a las seis de la tarde todo el país fue golpeado por dos monstruos seguidos, dos terremotos uno de 7,1grados y otro de 7,5 grados, las explicaciones técnicas me son ajenas, no las comprendo, son eso tecnicismos, lo importante es la tragedia detrás de estos eventos, sobre todo con el agravante de que esta catástrofe se incardina, en medio de una emergencia humanitaria compleja. Esta es la catástrofe más grande en cien años en Venezuela, todo el país sufrió afecciones. La zona cero se ubica en el Estado Vargas, Caracas y el Municipio Silva de Falcón, nuestra ciudad sufrió pérdidas humanas que no se corresponden con la realidad, así como es imposible creer una sola cifra consolidad al interinato.
Pasaron 48 horas y el interinato, no había tomado ni una sola medida concreta, eso se denomina omisión de socorro, para nadie es un secreto que Venezuela es en ex país, sin infraestructura médica, educativa, sin equipamiento para los cuerpos de seguridad, además de sometida a la ausencia de los más elementales servicios públicos como agua potable así como electricidad, las violaciones a los derechos humanos, han permanecido indemnes desde el 3 de enero, la coalición interina es una escisión cruel e inmisericorde del régimen que los precedió en el poder, durante dos días, las víctimas del Estado Vargas, estuvieron sepultadas vivas y muertas, bajo los escombros de edificaciones de la misión vivienda Venezuela, así como de otras cuyas normas no cumplían los más mínimos estándares de seguridad, total este es el país de las corruptelas, de los permisos de construcción pagados de la coima burocrática.
No obstante, al pasar dos días se decide militarizar el Estado Vargas, pues la anarquía de los saqueos ejecutados por el hombre nuevo del chavismo, ese homo saucio sin valores, además de la rapiña de los cuerpos de seguridad eran indecibles, la orden reprimir y prohibir, ellos especialistas en dejar morir a los venezolanos, han inventado de la mano del Capitán Cabello un registro con código QR, para poder llevar la ayuda que queda monopolizada, en las manos de defensa civil, no como garantía de protocolos de seguridad, sino para controlar todo y caer en la brecha de la corrupción. Esto no es un juicio peregrino se corresponde con loe estudios que sobre la corrupción realizará Martha Naussbaum, “el monopolio del poder constituye un coeficiente de la ecuación de la corrupción” (Naussbaum, M, 2012) esta ecuación de la corrupción se comporta de la siguiente manera: C= M+D-A, en dónde C, representa la corrupción, la M, es el monopolio y la A, es la negación de rendir cuentas.
La monopolización de la ayuda, es la aplicación inmisericorde de un mecanismo de control, el mismo que llevan años aplicando sobre la comida en las bolsas de los Comités Locales de Planificación, los de las entregas de cilindros de gas por medio de los jefes de calles de los ominosos jefes de calle, los derivados de los cortes de energía eléctrica, todos mecanismos de control social, ahora con el telón de la peor catástrofe sísmica desde 1900. La lista de edificaciones destruidas en Vargas superaba para el día 27 de junio los cuarenta y cinco edificios, se estima que el 98% de la infraestructura de este Estado está comprometida. En medio del horror las Fuerzas armadas han brillado por su ausencia, así los rescatistas, ambulancias, camillas, el pueblo empobrecido en lo económico pero rico en solidaridad, manos desnudas y brazos partidos se han abierto camino entre los escombros, con herramientas de albañilería han logrado socavar a la tierra y extraer de las homicidas entrañas de los edificios a los lesionados y fallecidos.
El terremoto rasgó el velo del templo de la inmoralidad corrupta, expuso a una hegemonía cleptócrata, una cacocracia abyecta, inmisericorde, por demás perversa, quienes sacados de los grabados de Goya los disparates de la Guerra, desde las sienes retorcidas de Diosdado Cabello, invento un registro para la ayuda, después de cuarenta y ocho horas sin actuar. ¡vaya crueldad!, Esta gente se supera a sí mimo en maldad, solo la tutela del acompañante imperial, han logrado que exista alguna contención, estos últimos están advirtiendo cuan aviesos y perversos pueden ser estos a quienes desde Washington antes del 24j, no cesaban de exaltar y de felicitar como sus aliados.
En medio de esta catástrofe, aún hay quienes están encerrados en las ergástulas de la tiranía, no se politiza ningún tema, además nada de cuanto ocurra en la polis puede escindirse de la política, obviamente el interinato y el chavismo no son culpables de esta tragedia, pero sí son responsables del desmantelamiento de toda la red de salud pública en el país, de la destrucción y abandono de la infraestructura, solo se han dedicado a dar toques cosméticos, con fines ideológicos, sin mantener, a enriquecerse en proyectos de viviendas sin el menor control. He allí el resultado un País cuya estructura estatal es de utilería, jamás soportaría el peso de estos dos monstruos que nos estremecieron hasta el alma. La cifra de muertes es de miles, solo la solidaridad internacional ha actuado, ante ello la acción del poder agenciado, desde las sienes de Diosdado Cabello, ha sido prohibir el acceso de socorristas internacionales, mientras tanto y pese a las trabas, el pueblo todo en uno, logro pasar y no estorban, están haciendo lo que no ha hecho un Estado indolente, ladrón, asesino y corrupto, quien justifique estas acciones de burocratizar las ayudas es un cómplice.
Dios nos ampara de hecho, es así y en estos momentos nos acompaña, a pesar de las posturas sectarias de algunas minorías de hermanos separados, en el nombre de Dios, se refugian quienes han perdido a familiares y a sus hogares, en su misericordia partieron miles de compatriotas, quienes fueron devorados por la tierra sin saber que ocurría, por el descanso eterno de esas almas, imploro a los lectores, que indistintamente de sus creencias elevemos una oración. ¿Cuánto dolor nos falta aún? Estos del interinato no prestan ni un pico ni una pala, solo son buenos en su propia escala taxonómica del horror: prohibir, racionar, registrar, ordenar, reprimir. ¡Nos vamos a levantar de este horror y quiera Dios, que en esta oportunidad lo hagamos en libertad y limpios de la lepra del chavismo!
Referencias
Naussbaum, M (2012) Crear capacidades Paidós Madrid.
@carlosnanezr
@nanezc
Aclaratoria: El columnista, se niega a utilizar la toponimia revolucionaria y por demás léxicamente pobre de Estado la Guaira, por ende, me refiero a Estado Vargas.




