La camisa de fuerza

Hoy lo evocamos, para significar el sistema de amarras, instrumentos, mecanismos, represivos,  tinglado legal y policial, destinado a aterrorizar e inhibir la vida humana

En el complejo y ansioso mundo de la Psiquiatría existía, quizás aún, una peculiar prenda conocida como Camisa de Fuerza. Tenía el propósito de neutralizar a pacientes, bajo específicos estados críticos. Hoy lo evocamos, para significar el sistema de amarras, instrumentos, mecanismos, represivos,  tinglado legal y policial, destinado a aterrorizar e inhibir la vida humana, social, política, económica de los venezolanos. Se desplegó, perfeccionó, en cada intersticio, procedimiento, paso, del Destructivismo del Siglo XXI.

Ahora, cual espectro aterrorizante se desliza por sindicatos, universidades, colegios profesionales, gremios, comunidades, cual camisa de fuerza, para frenar, adormecer, desanimar, justas luchas y demandas frente al Rodrigato, aplazadas por décadas empobrecedoras.

Ese inaprehensible espectro inhibidor arroja efluvios para la incertidumbre, el miedo, la modorra. Se ofrece como escenario, como telón de fondo donde interactúan  fuerzas, actores de propósitos, intereses diversos, culturas políticas, diferenciadas. Este campo de fuerzas distintas, visiones distintas, representa un segundo elemento difuminador de la lucha, deseos de cambio y urgencias de los venezolanos.

El gobierno juega a dos manos, con la mano izquierda intenta frenar, sabotear, intimidar las iniciativas democratizadoras de la ciudadanía. Con la otra mano intenta monopolizar la redención, las medidas populares que signifique mejoras del desastre creado, pero se toma su tiempo, se habla de un aumento general de salarios para el primero de mayo, claro, tiene capacidad y recursos de maniobra. Es cómodo, no urgente el tiempo de resolución de quienes crearon, atizaron la miseria, la destrucción, el cálculo y la indolencia hace la diferencia.

Esto obliga  a los ciudadanos, a crear mecanismos de comunicación, organización e interconexión para hacer coincidir, integrar  demandas sociales y políticas, incluye  la agenda Rubio, articular también el apoyo internacional. Se trata en definitiva de congeniar universidades, sector educativo global, trabajadores, gremios, comunidades, sistematizar orgánicamente, demandas, fuerzas diversas, hacer eficiente y ágil el cambio hacia la democracia, la libertad, un país de oportunidades para todos.

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor y no reflejan necesariamente la posición de El Carabobeño sobre el tema en cuestión.

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La camisa de fuerza

Luis Enrique Vizcaya
Luis Enrique Vizcaya
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