La democracia es un ideal

Legítimamente se puntualiza por la protección de los derechos humanos, la celebración de elecciones libres y justas, y la rendición de cuentas de los gobernantes ante la ley y el electorado

Para los venezolanos, la democracia, es un ideal que no es una abstracción, sino un anhelo profundamente arraigado en el corazón de un pueblo que ha enfrentado años de crisis política, económica y social. La lucha por la democracia en Venezuela no es solo un desafío político: es una reivindicación moral, un acto de resistencia basado en la creencia de que la libertad y la justicia son derechos inalienables”. Benigno Alarcón

Los hechos son a veces incomprensibles, inconexos, por los que buena parte de generaciones de toda una sociedad ha luchado por la prosecución de la libertad y la democracia. Son dos conceptos estrechamente relacionados y fundamentales en la sociedad moderna. Por ejemplo, en el caso de Venezuela que lideró la lucha por la independencia no solo de ella sino también de otros como países como Colombia, Ecuador… que tuvo costo muy elevado entre muertos y heridos.

Más de dos siglos después, los venezolanos nos encontramos en la afanosa reyerta por lo que es un derecho inherente, digamos congénito del ser humano, la libertad. Que no dispongamos de la autonomía para actuar y elegir sin restricciones dentro de un marco de respeto por nuestros derechos, sin obstáculos que confinen nuestra voluntad y acciones. Vivir de acuerdo con nuestras ideas, no son anhelos ni ambiciones desmedidas, merecedoras del castigo de Sísifo…volver a empujar montaña arriba una pesada roca.

Tengamos presente, así nos enseñaron durante los cuarenta años de autonomía a partir de 1958, que la democracia es un sistema político en el que el poder lo ejerce el pueblo, directamente o a través de representantes electos. Que legítimamente se puntualiza por la protección de los derechos humanos, la celebración de elecciones libres y justas, y la rendición de cuentas de los gobernantes ante la ley y el electorado. La democracia permite a los ciudadanos participar en el proceso político y garantiza que todos tengan igualdad de oportunidades y sean tratados con dignidad.

Al mismo tiempo, en esta breve nota, no debemos dejar por fuera el auge de ciertos movimientos autoritarios y populistas que en diferentes partes del mundo han puesto en riesgo la estabilidad de las democracias y han erosionado la confianza en las instituciones, y las influencias negativas de la globalización, un proceso de creciente interconexión e interdependencia entre los países del mundo que abarca aspectos económicos, políticos, culturales y tecnológicos.

Por último, la lucha por la libertad y la democracia a menudo implica sacrificios y desafíos profundos. En Venezuela, por ejemplo, esta lucha ha sido marcada por crisis políticas, económicas y sociales que han afectado a millones de conciudadanos. Líderes como María Corina Machado han planteado principios fundamentales para avanzar hacia un cambio democrático, destacando la importancia de la unidad nacional, la corresponsabilidad ciudadana y la lucha justa por medios constitucionales, siempre dentro de las leyes. Además, se ha enfatizado la necesidad de un liderazgo comprometido con valores éticos y políticas que promuevan una economía sana y una sociedad justa…

garciamarvez@gmail.co

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor y no reflejan necesariamente la posición de El Carabobeño sobre el tema en cuestión.

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La democracia es un ideal

Rafael García Marvez
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