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La supermodelo Heidi Klum puede presumir de haberse convertido en una de las figuras más populares de la crónica social internacional gracias a su exitosa carrera sobre las pasarelas, a su nueva faceta de estrella televisiva y, sobre todo en los últimos años, a los espectaculares disfraces en los que se enfunda para las fiestas de Halloween que ella misma organiza.

Es a esa notoriedad y la exposición mediática a la que se ve sometida desde hace años lo que hace aún más sorprendente que, como ella misma ha confesado, su principal ‘placer culpable’ no resida en cosas más triviales como atiborrarse de dulces o en escuchar música de dudoso gusto, sino en tomar el sol desnuda, ya sea en la intimidad de su hogar o en playas no concurridas.

“Mi placer culpable es el de tomar el sol desnuda. Si hay algún lugar apropiado en una isla privada o en una playa en la que no haya demasiada gente, me gusta tomar el sol desnuda y bañarme sin el sostén”, ha revelado la que fuera ángel de Victoria’s Secret en conversación con la revista Event.

Otra llamativa confesión que la alemana ha querido compartir, y que sin duda dará mucho que pensar debido a lo frecuente de sus desplazamientos por el mundo, es la de su “miedo a volar”. Tanto es así, que en ocasiones Heidi no puede evitar “romper a llorar” antes de que el avión se disponga a despegar y, en consecuencia, tener que llamar a la azafata para que le reconforte y le prometa que todo va a salir bien.

“Tengo un miedo horroroso a volar. Rompo a llorar nada más montarme en el avión y pulso el botón de asistencia para que una azafata se siente a mi lado y me tranquilice. Y si no hay asientos libres, les pido que me dejen irme a sentar con ellos en la cocina para poder estar más relajada”, ha explicado en la entrevista.

Aunque nunca antes había catalogado como ‘placer culpable’ su afición a desvestirse por completo antes de recibir los rayos del sol, lo cierto es que la maniquí nunca ha tenido reparo alguno a la hora de compartir en las redes sociales algunas de sus sesiones de bronceado y, de hecho, en varias ocasiones ha hablado sobre su intención de mantenerse fiel a esta tradición a pesar del paso del tiempo y de los cambios que experimente su escultural silueta en el futuro.




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