“Una medida de arresto domiciliario no es libertad”, por lo que a dos meses de detención de Iván Uzcátegui y Ramón Bravo, estudiantes de la Universidad de Carabobo exigen su libertad plena.

El expresidente de la Federación de Centros Universitarios, Iván Uzcátegui, y del director de Comedores, Ramón Bravo, solo se les otorgó una medida sustitutiva de arresto domiciliario, “pero injustamente continúa un proceso abierto, pese a la falta de pruebas y fundamentos”, destacó Álvaro Morles, miembro del Consejo de Facultad de Ciencias de la Salud. 

“A los universitarios nos asiste la razón, el libre pensamiento, los valores y los principios, por lo que hacemos un llamado para que prevalezca la sensatez en la justicia venezolana, y se les otorgue libertad plena para que puedan retomar sus actividades diarias”

Por su parte, Luis Yaguarate, consejero universitario, lamentó que los días pasen y que ambos ucistas sigan detenidos en sus residencias, cuando el único delito que cometieron fue defender la máxima casa de estudios.

“Es inaceptable que nuestros hermanos, nuestros compañeros de lucha, tengan una restricción de su libertad cuando no han hecho nada. Ellos sólo lucharon y entregaron, a pocos días de las elecciones estudiantiles en la UC, su libertad, y con este hecho demostraron el carisma y liderazgo que aún mantienen en nuestra casa de estudios”

 Yaguarate destacó que desde el pasado 6 de noviembre, momento de las detenciones, se reflejó un proceso completamente viciado, cuando comisiones del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalística (Cicpc) los buscaron en sus respectivas residencias sin órdenes de aprehensión, luego de que el gobernador Rafael Lacava los acusara de desviar los alimentos del comedor. 

 “Ellos siempre tuvieron la mejor disposición de aclarar los hechos. Se presentaron en más de tres oportunidades ante el Cicpc, incluso acompañaron a los funcionarios al comedor, donde quedó demostrado y plasmado en un informe que los alimentos reflejados en una cadena de Whatsapp no guardaban relación con la universidad”.

Pese a esto, Uzcátegui y Bravo fueron presentados el 7 de noviembre ante el Tribunal 11 de Control del estado Carabobo, a cargo de la jueza María Eugenia Villanueva, donde el Fiscal 13 del Ministerio Público, Aníbal Colmenares, les imputó los delitos de peculado doloso y agavillamiento.

Pasaron 48 días injustamente en unos de los calabozos del Cicpc subdelegación Valencia, con más de 120 presos, y fue el 24 de diciembre cuando se les otorgó una medida sustitutiva de casa por cárcel, debido a que sus estados de salud se deterioraban aceleradamente  por condiciones médicas preexistentes, las cuales empeoraron ante el hacinamiento y la insalubridad.  

Uzcátegui y Bravo se encuentran en sus residencias, entre tanto, sus familiares, amigos y allegados esperan por su libertad plena.

Prensa FCU-UC




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