Los humanos se han preocupado por buscar (y encontrar) fórmulas y entuertos que lo expliquen todo, aunque fuese con base en las más extrañas elaboraciones mentales y vías de engaños. Los humanos se preguntaron cómo curar dolencias físicas, consiguieron respuestas y no se detuvieron en preguntarse y responderse nuevas preguntas. En la inquietud ante la secuela de problemas y descubrimientos, la humanidad centró mucho del progreso científico que hasta el momento nos benefician, pero que, también, nos afectan.

Pero, con la inquietud ante lo desconocido, siempre surgió la duda, que hizo fácil perder la fe, y caer en la fácil frustración, y de allí regresar al pasado de la auto agresividad y las creencias calmantes. Los humanos descubrieron grandes dificultades ante sus interrogantes. Muchos sucumbieron y se fueron por las vías simples, las de menos pensar, las más fáciles y menos angustiantes. Esto es, explicar todo en forma mágica y determinista: Utilizar una fórmula acomodaticia para solucionar cada problema.

Si, por ejemplo, alguien sufría un trágico accidente en el día esperado, la respuesta fácil e inmediata podría haber sido afirmar que “el accidente ocurrió porque estaba destinado que así fuese”. ¡Clarísima explicación! Por supuesto, cuando se hace alusión al destino casi siempre los alegatos y explicaciones se presentan después que ocurren las cosas; nunca antes. Con este tipo de explicaciones, más de uno quedaba complacido y tranquilo, aunque no se hubiese hecho el más mínimo intento por profundizar en el análisis de las causas.

Con esta cómoda conducta, los humanos buscaban alejar la angustia que experimentaban al no poder explicarse fenómenos complejos, ante los que no se tenían respuestas, o para las cuales no se estaba preparado. Si a un recién nacido se le descubría una extraña mancha de piel, no faltaban quienes establecieran una relación directa entre la mancha y la salida de paseo que hizo la madre del bebé en una noche de luna llena.

Son conocidas las narraciones que recuerdan haber sentido “mucho calor” antes de que ocurriese un terremoto; por esta razón, cuando el calor aprieta oímos que alguien dice: “¡Qué calor, parece que va a temblar!” Estas manifestaciones de la conducta se explican como huellas dejadas por el pensamiento mágico, con que todos hemos vivido nuestra infancia. De estas formas y maneras se busca dar una explicación a las cosas de no fácil explicación. Por supuesto que en esas respuestas no descartamos la enseñanza que hayan tenido los adultos con sus insistentes explicaciones especulativas. ¿Por qué ocurren con tanta frecuencia estas formas de explicación de los fenómenos o situaciones humanas?

Toda conducta está causada, y al comportarnos, buscamos con ello un efecto. Cuando alguien hace algo tiene alguna razón para hacerlo. Las explicaciones mediante fórmulas, formulitas o razonamientos simples obedecen a la gran necesidad humana de evadir la angustia causada por lo desconocido. Es mucho más sencillo y menos angustiante afirmar que “siempre hay una oveja descarriada en la familia”, que razonar seriamente las causas por las que un miembro de la familia se haya visto involucrado en un caso de delincuencia o mala conducta.

Sin duda, quizás, la gente que busca explicarse todo con argumentos mágicos y simplistas vive una existencia mucho menos ansiosa. Poco le interesa quién va a ser el próximo presidente de la república, porque ya le dijeron que habrá fraude. Para esas personas, favorablemente, los aparecidos, el destino, la lotería y los horóscopos son efectivos tranquilizadores. ¡Para eso, al menos, sirven!

Hernani Zambrano Giménez

[email protected]




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.