“Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad”
Séneca
Un terremoto es un evento sísmico, en el cual las placas tectónicas chocan entre sí causando la liberación de energía, la escala de magnitud se mide en escala logarítmica, por ende, un aumento en su escala de un punto no representa un valor lineal sino de treinta y dos veces la liberación de energía. Un terremoto de 7,1 grados es un evento de magnitud mayor capaz de causar devastación masiva en estructuras.
En Venezuela el pasado 24 de junio, se produjeron dos terremotos seguidos, que no réplicas del primero. El primer evento telúrico se registró a las seis y cuatro de la tarde de un miércoles feriado de junio, su magnitud 7,2 grados . Terminando los 39 segundos se produjo un doblete sísmico de 7.5 grados, esto generado por la liberación de fuerza en Coulomb, que produjo la duplicidad del sismo. La duración total de esta tragedia fue de dos minutos y su superficialidad causó estragos en el norte del país, en el Distrito Capital Ciudad de Caracas y en el Estado Vargas, este último quedando devastado, con más de un centenar de edificios colapsados. La preparación del país para este evento era inexistente, de trescientas estaciones de vigilancia sísmica Venezuela sólo contó con tres unidades para el día cero.
Esta destrucción de la red sísmica no obedeció a la falta de dinero entre 1999 y 2014, el país recibió ingresos petroleros en cifra de 960.500 millones de dólares por exportaciones petroleras, Transparencia Venezuela da cuenta de que la traza de estos recursos, tiene registrados 66.311 millones comprometidos en 417 casos de corrupción, eso es sólo lo registrado el número oficial es mucho mayor, la cifra oficial de fallecidos al 07-06-2026 era de 3.685, un forense internacional manifestó que esa cifra no era ni una tercera parte de la realidad, un modelo del gobierno de Estados Unidos calculó una espeluznante cifra de hasta 100.000 fallecidos. Chile en 2010 soportó un terremoto de 8.8 grados mucho más potente y el número de muertos fue de 525 personas, dos sismólogos realizaron un estudio que de un plumazo desmonta la monserga de la negativa a politizar la tragedia, “de cada 100 muertos por un terremoto en áreas urbanas 83 ocurren en países anormalmente corruptos” (Ambraseys, N y Bilham, R, 2012). La relación entre la corrupción y la muerte, fue estudiada por los sismólogos Ambraseys, N., y Bilham, R, en el estudio prenombrado la “Corrupción mata”.
En realidad la devastación generada por este doblete sísmico, es una tragedia natural inimputable a nadie, pero las consecuencias de la devastación generadas fueron estudiadas por la carencia en la planificación y desarrollo urbano de las ciudades en entornos políticos, en los cuales la coima, el sobreprecio, la ausencia de contraloría de obras son una constante, obviamente la corrupción sin paliativos que se instaló en Venezuela causando la desaparición de 960.500 millones de dólares de los cuales solo transparencia Venezuela tiene registrados en hechos aislados de corrupción 66.311 millones de dólares, dan cuenta de la inmensa cleptocracia instalada en el país, cada edificio que no soportó, cada obra que se afectó responde a décadas de ausencia de controles en materia de construcción, en calidad de materiales, en acero, concreto y cemento abultados en los presupuestos y rebajados en la construcción de obras, sobre todo en Vargas luego del deslave de 1999, la fría estadística parafraseada en el artículo de (Ambraseys,R Y Bilham,R 2012), que de cada 100 muertos producidos por un terremoto 83 se dan en países corrutos, nos debe interpelar, para asumir el axioma de que la corrupción es un crimen contra los derechos humanos.
En Venezuela, no sólo hay crímenes de lesa humanidad cometidos por un Estado violento, que prohíbe la libertad de expresión, que encarcela y secuestra, que mata y tortura, que ha instituido una infraestructura del terror en el Helicoide, que fue causante del horrido caso de la señora Carmen Navas y Víctor Hugo Quero Navas, así como de cientos más. A esta connatural maldad se adiciona la rampante corrupción sinonimia del chavo madurismo, heredado por el interinato inmenso en señalamientos que van desde la corrupción y el latrocinio, hasta la arquitectura de una estructura informática capaz de vulnerar la voluntad popular no solo de los procesos electorales propios sino de los del exterior. Esa es la cara visible del interinato felón, de sus imposturas y seguridad de que no pagaran por sus delitos, pues se encuentran solícitamente cumplidores de los designios del acompañante mayor, quien solo actúa cuando calibra el peligro que supone la proxemia con estos a quienes han subestimado en maldad y horror.
Los terremotos pueden marcar el fin de una era, así ocurrió un 22 de diciembre en Managua en el lejano 1972, un sismo de 6,2 grados con epicentro en Managua central, destruyó la capital de ese país centroamericano, significando la demostración de un desarrollo urbano muy poco transparente, la corrupción en las permisologías y el latrocinio de ayuda a las víctimas, esto supuso que Managua, cambiase para siempre en lo geográfico y en su georreferenciación, sino que el régimen dictatorial de Anastasio Somoza Debayle, fuese depuesto por una revolución retrograda, que no sólo impuso una cacocracia en el país, sino que luego de un breve interregno democrático, volviese al poder de la mano de los propios nicaragüenses una verdadera involución institucional, me refiero a la dupla Ortega Murillo, quienes hoy tiranizan a toda Nicaragua, aun los managüenses, se refieren a infraestructuras colapsadas hace más de cincuenta años, pues la ciudad se replegó sola, se reconstruyó como pudo en anomia, esa es la angustia que nos embarga a loa venezolanos después de este doblete sísmico agravado por la debilidad institucional.
Nuestra realidad política parece beneficiarse de esta tragedia. Recordemos que Venezuela es un Estado anti frágil, cuyo gobierno se beneficia del caos encontrando “estabilidad en la entropía”(Taleb, N,2023), desde luego el caos causado por la destrucción le proporciona medios para sostenerse en el poder, capacidad para lograr sobrevivir y morigerara los graves señalamientos en los cuales el interinato fracturado solo en la fachada se encuentra señalado, ellos construyeron junto con Maduro y Flores, toda la estructura represiva y delictiva que mantiene en una prisión de los Estados Unidos a la otrora pareja presidencial de Venezuela. La gravísima situación económica se ha mantenido desde el tres de enero, si bien las brechas cambiarias han cedido, esto obedece a una depreciación reptante del tipo de cambio, depreciado en más de 138%, la inflación asciende a 544% anuales 128% acumulados a junio y un valor intermensual que duplica la cifra de mayo de 6,5% a 13,8%, el déficit continua y se ubica en más de 3.900 millones de dólares, el producto interior bruto (PIB), se ubicaba en 100 millones de dólares antes de la tragedia, sobre el mismo pesaba una deuda odiosa, por inconsulta, política y represiva de 240.000 mil millones de dólares, reconsiderada por los multilaterales tras la desgracia del 24 de julio. Este valor representa un endeudamiento del 100% de un PIB, afectado en todos los sectores salvo reparación, agricultura y recaudación tributaria.
La inmisericordia revelada tras una entrevista:
Recientemente, el periodista español del medio digital EDA realizó una entrevista a la presidente (e) Delcy Rodríguez, en la cual se corroboró que la entrevista como mecanismo metodológico y epistémico, no son únicamente atribuibles al campo del periodismo. Las mismas permiten revelar y desvelar la postura axiológica del entrevistado. En este caso se desveló el carácter absolutamente despreocupado de la encargada presidencial, su indiferencia supina ante la posibilidad de tener responsabilidad por sus hechos y acciones y la certeza de que las violaciones a los derechos humanos, de los cuales ella es arquitecto, quedarán sepultados tras los escombros de la devastación del doblete sísmico de pasado 24j, la de ser inquirida por los horrores del Helicoide, su respuesta no pudo desvelarla mejor, lo consideró un error, así como una falla leve, sin importar el daño causado tras años en el poder, las persecuciones e indecibles torturas allí cometidas, llegando al despropósito de decir que ella como abogado, necesitaba pruebas para asegurar los excesos cometidos en el Helicoide. ¿Los informes de la alta comisionada para los Derechos Humanos de la UNU?, no son suficientes. ¿Las ominosas filas de familiares frente a Centros penales ordinarios a dónde fueron trasladados los presos del Helicoide, no dan prueba de la desesperación de unos connacionales arrojados a las calles en medio de ruinas preguntando por el destino de sus familiares privados de libertad? En medio de risas no nerviosas, sino de fruición se mostraba proclive a construir una narrativa que argumente borrar el pasado y la responsabilidad, hacerse pasar como una tecnócrata recién llegada al poder y no como una de los artífices de todo el grado de malignidad emprendido en Venezuela.
Se cayó la careta de Delcy, demostrándose la complacencia de Javier Negre, periodista implacable con la izquierda, quien aceptó como validas tosas las posturas señaladas, toda y cada una de esas respuestas que solo buscaban morigerar responsabilidades, no fue un entrevista sino un soliloquio de fantásticas promesas, como la de recuperar el devastado Vargas y el resto de ciudades afectadas antes de noviembre, ninguna pregunta sobre la corrupción y como siempre se acudió al responsable externo, a las sanciones, nunca se tocó el tema de la corrupción y menos los informes de la CIA (Agencia central de inteligencia de EEUU), que presentan el claro manejo de las elecciones de 2012, en donde al menos 1.200.000 votos fueron atribuidos a Hugo Chávez, en detrimento de Henrique Capriles, quien asumió una postura pusilánime frente a ese fraude cantado que ya los venezolanos sabíamos y solo necesitábamos confirmar, la misma CIA, reconoció el fraude del 2024 en las elecciones presidenciales y el carácter ilegitimo del chavismo desde 2012. Es decir, estamos en un Estado anárquico, un Ex Estado, que ni siquiera es fallido pues no es Estado. Esas preguntas fueron vadeadas con la sorna de quien se sabe intocable o que no tendrá consecuencias de sus actos criminales. “Sí la probabilidad a la culpa es baja o inexistente se continuará violando la norma” (Becker, 1968).
Este doblete sísmico prescribió y dejó obsoletas todas las aproximaciones y estimaciones económicas. Nos enfrenta a una muy grave crisis que hace eclosión a casi cuatro semanas de su ocurrencia, con la ida de los grupos internacionales de ayuda, el abandono del estado, la ausencia de autoridad, una población frustrada, vapuleada, engañada y devastada, es una amenaza latente al estado de las cosas, al estatus quo, victimas amputadas y huérfanas, quienes no recibirán apoyos en fisiatría, traumatología, ortopedia y psicología, dependerán de la caridad de una sociedad civil cada vez más empobrecida, más limitada, la tragedia más grande en cien años de nuestra historia republicana, sucede en el peor momento de orfandad de Estado, de desmantelamiento institucional y de corrupción. Soy de quiñes creé que esta calamidad expresó lo peor de una sociedad empobrecida en la gnosis, en el espíritu y en el ethos. No tenemos ya capacidad para ver tantos horrores, en mis cincuenta y tres años, siempre creí que el infierno era aquella cavidad ígnea, descrita por Dante bajo nuestras plantas. Hoy con profundo horr9or y sabor a derrota, veo a través de la modernidad líquida de Bauman, que el infierno está en Caracas y Vargas, en este último lugar, representado en cuerpos inertes, en moscas que nacen de sus cadáveres insepultos, en la solidaridad del vecino, que recibe en sus brazos al cuerpo descompuesto y lo trata con dignidad, en la perversión de las fuerzas del orden público que manifiestan no querer tocar muertos, en las victimas que abrazan y besan a cadáveres henchidos tras reconocerles por la ropa, pues la muerte y la descomposición nos hacen irreconocibles, Esas imágenes dantescas no se curan dejando de ver las redes sociales, asumiendo la indolencia de quienes ven hoy una final ajena de un Mundial de Futbol, que a nadie con alma le importa.
Finalmente, solo nos queda la fe, indistintamente de nuestras creencias, pues la ruindad del alma ha llegado a intentar buscar una explicación de esta tragedia en la ira de Dios, como católico creyente y practicante, no creo en un Dios que castigue y se regocije en el dolor de cuerpos aplastados, creo sí en la fe de un mañana mejor, más justo, más digno, más decente, un mañana en el cual no se tolera ninguna forma de corrupción por nimia que sea, este sismo sacó lo peor de nosotros, que supera con creces lo mejor, pues lo humano es la solidaridad, somos muy pequeños para enfrentar esto solos y solo de la mano de Dios y de María Santísima, podemos elevar nuestras oraciones para que suban en tumulto al trono de Dios y este tenga misericordia de este pobre país, allí radica el mensaje de esta columna, pues visto esta que estamos solos de hermanos, que solo Dios basta, que él no se muda, como bien lo manifestare la Santa de Ávila, Santa Teresa de Jesús, paciencia y fe, al inverso también en una conjunción para un futuro de bienestar, justicia y paz, que pasa inextricablemente por la salida e imposición de sanciones a estos crueles, responsables de esta devastación.
@nanezc
@carlosnanez.
Referencias:
Ambraseys, N., y Bilham, R. (2012). Corruption kills. Nature, 153–155. Obtenido de https://doi.org/10.1038/469153a
Becker, G. (1968). Crime and Punishment and economic aproach. Chicago: Chicago University Press.
Taleb Nassim, N. (2023). Antifrágil, las cosas que se benefiian del desorden. Madrid: Paídos.




