COMPARTE

Darío Sánchez García || dsanchez@el-carabobeno.com

Los derrames de aguas cloacales no cesaron en 2015 en Guacara, San Joaquín y Diego Ibarra. Las comunidades demandaron tuberías para subsanar los colapsos que se sumaron a la inseguridad y a la escasez de comida, como agentes perturbadores de tranquilidad. 

El caso más emblemático del eje oriental es el derrame de aguas cloacales que da la bienvenida a centenares de conductores, que ingresan a Diego Ibarra por La Democracia. Tiene tanto tiempo que hasta consiguió apodos, “La Piscina”, “La Laguna” y “El Charco”. 

El derrame tiene cinco años significando una fuente de contaminación del suelo y del aire, que Hidrocentro y la alcaldía no han podido corregir pese a que sí hubo intentos para ello. 

La Oficina de Prensa del ayuntamiento informó en noviembre que la corrección del problema era una tarea mancomunada entre la alcaldía y la estatal hidrológica. Pese a varios intentos telefónicos en diciembre, no hubo manera de saber si tienen planificada una obra para el lugar en 2016. 

La dirección de Relaciones Institucionales de Hidrocentro adelantó que está prevista la sustitución parcial de colector, para solucionar en corto plazo el desborde cloacal. Será un trabajo complejo por la profundidad de los tubos, que están a cinco metros, que requerirá de maquinaria pesada y mucho control para no comprometer viviendas de la zona. Será una obra emprendida junto a la alcaldía, informó el pasado 22 de diciembre. 

Una descargas de aguas cloacales al río Higuerote, en el sector Tequendama, es otro problema sin solución desde hace cinco años en Diego Ibarra. 

Los reclamos a la oficina de Hidrocentro también llegaron desde Guacara, en donde hay colapsos de cloacas en las calles Soublette, Carabobo, Arévalo González y Paéz que no fueron resueltos en 2015. 

Estos casos fueron reportados directamente a la estatal por vecinos y a través de este rotativo, recibiendo una variedad de respuestas que no complacieron a las comunidades. “El hueco de la Soublette no será resuelto al menos hasta febrero de 2016”, fue la respuesta que supuestamente recibió Augusto González cuando puso el reclamo.  

Los cachimbos desbordados de la calle Arévalo González no son saneados porque según la respuesta que supuestamente recibió Aracelys González, Hidrocentro no tiene el material para la obra. 

Las autoridades sanitarias y ambientales de Guacara no impidieron que se sigan vertiendo aguas servida al río Guacara, por un colector roto en el kilómetro 147 de la Autopista Regional del Centro, delito ambiental denunciado por este rotativo el 11 de mayo. 

José Lindarte, miembro de la Comisión de Seguimiento del Proyecto de Colector Zona Norte de Guacara, adelantó el 22 de diciembre que la información del caso fue entregada a una comisión del Ministerio de Ambiente, que según él volverá durante este mes de enero a inspeccionar el lugar.




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.