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Luis Alejandro Borrero || lborrero@el-carabobeno.com 

Tesis absoluta. La crisis de abastecimiento de agua en el litoral carabobeño se debe al fenómeno El Niño. A Luigina Cercio, presidenta de la Compañía Anónima Hidrológica del Centro (Hidrocentro), le cuesta mirar más allá de ese planteamiento. “La única razón de la sequía del embalse de Canoabo -principal fuente de agua de Puerto Cabello y Juan José Mora- es climatológica”. 

Aprieta la mano con firmeza. Agrava su voz en el saludo, aunque luego pide disculpas por estar algo afónica. Es puntual: tanto, que pasados nueve minutos después de la hora fijada, decide empezar la entrevista solamente con El Carabobeño, único medio presente. “Hola, ¿Cómo estás?”, dice rápidamente antes de pasar a la sala de presidencia: silla desde la que más tarde confesaría molesta, con el puño cerrado y el dedo índice extendido: “Desde esa silla se administra el abastecimiento de cuatro millones 600 mil personas. Aquí no estamos improvisando”. 

Su exposición comienza con un suspiro. La suma del período seco y el fenómeno climático El Niño llevaron a Canoabo a su cota crítica. Explica que las aguas del océano Pacífico se están calentando y eso produce sequía. Se pasea por los casos de inundaciones en Suramérica y de períodos secos en el norte: Brasil, Venezuela e islas del Caribe. “En los últimos tres años ha caído 33% menos lluvia”. 

La última vez que el embalse estuvo lleno totalmente fue en 2011. Desde entonces ha sido progresivo el descenso, explica la ingeniera. Reconoció que desde hace semanas se está trabajando con la válvula de fondo en el embalse y no con las cinco ventanas de la torre toma, una instalación de concreto que permite la captación de agua. Es tan bajo el nivel, que no alcanzaba la primera de las compuertas de entrada. 

-Es decir ¿El embalse está técnicamente seco?

-Correcto. Es allí donde empezamos un plan de abastecimiento más estricto. Aquí lo que se demuestra es que si en los últimos tres años no hubiésemos tomado previsiones el embalse se seca antes, responde. 

Plan De Agua Deficitario

El plan de Hidrocentro abastece un tercio de la demanda del litoral, reconoció Cercio. 200 litros por segundo para toda la población. “Esto gracias a las previsiones que tomamos cuando elaboramos el plan a mediados de 2014”. Se elaboró con el Ministerio de Ecosocialismo. “Pero en la medida que se pudieran acrecentar o disminuir los caudales disponibles vamos a seguir adecuando el plan”. Hay casos en los que un camión cisterna no visitará una comunidad en Puerto Cabello sino en 13 días. 

-A partir de la semana pasada tuvimos que adecuar el plan de abastecimiento y… apretar, dice, mientras hace un gesto con sus manos como cerrando un chorro. 

Organizaciones internacionales fijan el consumo promedio de agua por persona en 100 litros por día. Según el Instituto Nacional de Estadística para el año 2016 los municipios Puerto Cabello y Morón albergan 269 mil 989 personas. Significa que el consumo diario de la población es superior a 26 millones de litros. Dividido entre los segundos del día resulta que la demanda es de 312,49 litros por segundo. Pero Hidrocentro solo puede abastecer 200 litros por segundo, lo que significa un déficit de 36%. 

Hay ocho pozos operativos en el litoral. Se prevé la perforación de dos más en Morón, en el sector El Charal. “El pueblo de Puerto Cabello ha sido noble. Ha afrontado esta sequía que se va agudizando. Pero hemos demostrado que unidos estamos llevando a cabo el plan”. Cercio prometió la eliminación de tomas ilegales, adicionalmente a las 11 ya cortadas en el río Miquija. Hay 300 trabajadores de la hidrológica desplegados por el plan.   

Transvase Temerla: Un Mes

Canoabo recibe agua del río Temerla para llenarse. Pero Cercio asegura que la mayor cantidad la aportan las lluvias. Como el embalse está en un terreno más alto que el río, el agua de este último hay que bombearla hacia la represa. En 2006 fue la última vez que las bombas se utilizaron. “Luego no hubo necesidad. El principal afluente del embalse es el río Canoabo: si no llueve en la cabecera de la cuenca no puedes almacenar agua”. 

Cercio sostiene que el transvase no fue necesario porque desde 2006 a 2011 hubo lluvias constantes. Ahora las máquinas de bombeo parecen un carro viejo, ejemplificó. Hay que revisar los rotores de los motores, la humedad de las válvulas y tuberías. Ese trabajo se completaría en un mes, dijo este jueves. 

-¿Por qué no funcionan las bombas desde hace más de tres años?

-Porque no hay agua que transvasar. Desde 2011 no había necesidad de activar el transvase. Todo el caudal recibido era procesado en el embalse. La capacidad del transvase es mil 500 litros por segundo ¿Me expliqué? 

-¿Y desde cuándo no funcionan las bombas?

-Entonces no me expliqué bien.

-El gobierno de Carabobo, a través de Francisco Ameliach, informó que pedirá una investigación a Hidrocentro por la presunta malversación de 250 millones de bolívares para rehabilitar las bombas del transvase. Cercio, desde su escritorio, luce despreocupada. “Estamos elaborando un informe”. El documento, explicando las razones de la hidrológica, sería presentado frente a la denuncia del gobernador. 

-¿Está completamente segura de poder rehabilitar las bombas en un mes?

-Sí, totalmente segura -responde confiada-. 

Convenio “Sin Problemas”

La cota máxima del embalse es 277 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m). Cercio reconoce que en los últimos seis metros se instalaron algunas personas. Se asentaron allí y ahora parece que nadie puede sacarles. Explica que en 2011 se estableció una “cota de convivencia”, por lo que Canoabo no sería llenado a su límite para no inundar caseríos. 

-El convenio se hizo dados los niveles históricos y probabilísticos del llenado del embalse. Las personas no representaban problema, argumentó.

-Pero ahora sí

-No, no sé si no me estoy explicando. 

Las cuencas están protegidas. No pueden ser dañadas por asentamientos humanos. Se les denomina Área Bajo Régimen de Administración Especial (Abrae). Cercio dice que lo sabe, pero que los pisatarios no son problema. 

-¿Pero son viviendas estructuradas, o son ranchos?

-No, -responde repetitivamente, sin ahondar en detalles-. 

-¿Que personas ocupen los últimos seis metros de las áreas inundables del embalse no representa ningún problema para el abastecimiento de Puerto Cabello?

-Ninguno. Esos últimos seis metros no representan mucho caudal de almacenamiento. Por eso digo que no hay ningún problema. 

Sobre la deforestación en las cabeceras de los ríos, Cercio reconoce que sí existió. Aunque no es Hidrocentro el responsable sino el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas, explica que no es esa la principal causa de la sequía del embalse. Repite su tesis: El Niño. 

-Hubo negligencia del Estado al permitir la deforestación…

-No. ¿cuál negligencia? 

-Haber perdido los bosques río arriba cuando eran áreas protegidas.

-No, ¿cómo controlas?, tú no eres policía. El problema es que se te escapa aunque lo estés vigilando. El Estado sigue siendo vigilante. Por ejemplo: no puedes controlar los incendios forestales. 

-¿Pero la cuenca no es un Abrae?

-Sí, pero no significa… Con todo y que vigiles la cuenca eso ocurre. No me gustó que me hayas dicho negligente. 

– El Estado, no usted.

Condena Comunicacional

Con 25 años de graduada y 17 años en la hidrológica, Cercio pierde el control cuando se le hacen preguntas sobre la calidad del agua. Es enfática: según el plan de medios del Ministerio de Comunicación no puede hablar del tema, aunque sea una preocupación colectiva. 

-¿Y cuándo se hablará del tema de la calidad del agua?

-Cuando el ministro me autorice. 

-Dicen que el racionamiento en la Gran Valencia es porque las aguas del embalse Pao-Cachinche son intratables…

-No lo es. Ya hablaremos de eso. De Pao-Cachinche no voy a hablar. Tengo un plan de medios. 

La mujer acomoda su cabello, se levanta de la silla. Detrás de sí, un cuadro del fallecido presidente Hugo Chávez. Acomoda los lápices y marcadores en un vaso rojo que muestra “Chávez, corazón de mi patria”. Aunque la entrevista no acaba, ella se para y se va. 

-Ingeniera, yo necesito que usted me dé una entrevista por el tema de la calidad del agua.

-Cuando tenga la autorización del ministro. Yo dependo de la casa matriz que es Hidroven y del ministro de Ecosocialismo Ernesto Paiva. 

-Usted sabe lo que yo he escrito.

-Sí, lo he leído. 

-Yo lo leo todos los días -interrumpe Tomás Bello, vicepresidente de Hidrocentro-, a espaldas de Cercio, ya fuera de su oficina. 

-Estás diciendo muchas cosas que no son, reafirma la presidenta. 

-Yo quiero que usted me lo diga.

-Está bien, pero cuando tengamos la oportunidad. Ahorita la crisis que tiene nuestro pueblo es el norte de Carabobo. Y es vital que utilicemos los medios de comunicación para informarle a la gente sobre el fenómeno de El Niño. No gastemos nuestro tiempo perturbando a la población donde no hay ningún tipo de perturbación. 

-¿Usted está segura de que no hay perturbación?

-Totalmente segura, te lo acabo de decir. Frente al Gobierno y en nuestras instituciones hay funcionarios responsables. Desde esa silla yo administro el abastecimiento de cuatro millones 600 mil personas. Aquí no estamos improvisando, sino trabajamos con algo muy delicado que desde aquí yo dirijo. Ya tendremos la oportunidad de rebatir todo lo que tú has escrito, y con mucho gusto. 

Luigina Cercio se retira ajetreada de la oficina. Pide que para cualquier cosa le llamen a su teléfono corporativo. Dice que no puede más, no seguirá respondiendo preguntas. Las dudas quedan, como dice, para después.




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