Foto: AFP
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Dos zarpazos del Atlético de Madrid en los primeros cinco minutos, con Correa y Carrasco como protagonistas, y dos golazos de Koke Resurrección y otro de Thomas Partey en la segunda parte dieron una clara victoria al conjunto rojiblanco ante Las Palmas en un duelo desigual, y que supone el triunfo número 200 del ‘Cholo’ Simeone en 321 partidos.

El equipo madrileño, con muchos cambios en el equipo inicial que una semana antes estuvo a punto de besar la lona en Girona, se mostró muy superior, en lo táctico y en lo físico, y cumplió la tradición de sus amplias victorias durante las dos últimas temporadas en la isla, donde ya hizo un 0-5 la campaña anterior.

Había advertido Simeone en la previa que le preocupaba ofrecer una buena puesta en escena, y advertía de que una de las claves sería en qué zona del campo se libraría la batalla.

El técnico argentino, escarmentado por la primera parte en Girona que obligó después a una heroica reacción, no quería repetir esos errores y para evitarlo hizo cinco cambios en la alineación -alguno obligado, como el de Griezmann por sanción-, y trató de que sus futbolistas se desenvolvieran lejos de su portería.

Y no pudo empezar mejor el equipo rojiblanco, con una gran maniobra del argentino Ángel Correa dentro del área, entre tres jugadores amarillos, que finalizó con un tiro a la esquina, imposible para su compatriota Leandro Chichizola, en el minuto 3.

Sin tiempo para reponerse del golpe, Las Palmas encajó el segundo en un rápido contraataque visitante conducido por Saúl Ñíguez que finalizó el belga Yannick Carrasco de disparo raso y cruzado, después de romperle la cintura a David Simón.

La Unión Deportiva, sin Vitolo -futuro rojiblanco- y sin Halilovic, sancionado, tuvo la osadía de hacer debutar al joven Fabio González en el centro del campo, y junto a él formó Hernán Santana -el día de su 27 cumpleaños-, un jugador casi inédito en las últimas dos temporadas en Primera por reiterados problemas físicos.

Mientras, en la grada asistían atónitos los dos futbolistas recién fichados y llamados a ocupar esas posiciones capitales, el catalán Sergi Samper y el italiano Alberto Aquilani.

Y es que Las Palmas anda aún en la búsqueda de su identidad, en proceso de reconstrucción tras las marchas de Roque Mesa o Prince Boateng, pero lo sorprendente es que parece haber dejado para el final la elección de lo más importante: los jugadores que tienen que sostener al equipo.

Así que el Atlético dosificó su tempranera ventana y casi no tuvo problemas para llegar al descanso sin pasar apuros ante un rival que solo muestra peligro cuando entra en acción Jonathan Viera, futbolista que está a una distancia sideral de sus compañeros.

Precisamente fue Viera quien lo intentó con un disparo desde la frontal del área que repelió Oblak en el minuto 23, en el único susto verdadero, con disparo entre palos, que se llevó el guardameta esloveno en toda la primera mitad.

Para que el encuentro cambiara de registro en el segundo periodo tenía que producirse algo extraordinario, diferente a lo presenciado, un gol que metiera a Las Palmas de lleno en la pelea, aunque el partido siempre dio la sensación de estar muy controlado por el equipo rojiblanco, muy seguro de su fortaleza atrás.

Simeone introdujo a Gabi Fernández por Vietto, un cambio cantado porque el delantero se jugó varias veces una segunda amonestación, y el técnico argentino no quiso correr riesgos con su compatriota para evitar lo sufrido en Girona con un jugador menos.

Poco después de la sustitución, la Unión Deportiva encontró ese oasis en el desierto de su juego con un gol a la antigua usanza, gran centro desde la banda izquierda de Momo y cabezazo de Calleri como delantero centro.

Escaso tiempo tuvo Las Palmas para soñar con al menos un empate. Un balón recuperado cerca del área rival llegó a los pies de Koke Resurrección, y el internacional lo colocó lejos de Chichizola con un gran disparo desde fuera del área.

Pero aún faltaba un nuevo golazo de Koke, en un remate de tijera dentro del área, que despejó cualquier tipo de duda del potencial que reúne uno y otro equipo.

Un penalti por derribo de Gabi a Jonathan Viera, rechazado por Oblak con la mano izquierda en el disparo del propio jugador amarillo, y un disparo colocado de Thomas Partey ante la cándida zaga local, redondeó la noche rojiblanca ante una UD Las Palmas que llega al parón liguero sin puntos y con muchas dudas en su fútbol.




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