COMPARTE
 La mal denominada “Santa Inquisición” fue un tribunal creado en el siglo XIII por la iglesia católica para castigar los “delitos” llamados de herejía por aquellos que no conformes con las normas que esa diabólica organización imponía, eran encarcelados y hasta condenados a morir en la hoguera.  Entre los más célebres de aquellos condenados se encontraba el científico Galileo Galilei, inventor del primer telescopio, quien por atreverse a decir que la tierra no era plana, sino redonda y un planeta más del “sistema solar” que giraba en torno al “astro rey” y asimismo decía que ese planeta era similar a un globo achatado en los polos, al que llamó “globo terráqueo”.

Para salvar su vida Galileo convino en “retractarse”, pero delante de aquellos “jueces” musitó la frase que en el correr de los siglos se hizo famosa: “… e pur si muove” (pero se mueve). El científico no fue quemado, pero a cambio se le concedió “casa por cárcel”, como se dice hoy y la que este régimen ha dado como “gracia” a algunos discrepantes de su “democrática dictadura”.

La Inquisición, vocablo del latín inquirir, buscar, ha sido emulado por otros sistemas de gobierno, entre ellos el Comunista al que sus seguidores le han dado el edulcorado nombre de “Socialismo”, y nada más alejado de la realidad, pues como aquel “Santo Oficio”, como se llamó a ese satánico Tribunal de la Inquisición, castigaba hasta con la muerte a todo aquel que discrepara, que pensara diferente, a ellos como es el caso del “Socialista” que llama terrorista a quien no se arrodille ante sus decisiones que ya sabemos a donde han ido los pueblos que lo han adoptado como sistema de gobierno, y que para salvarse de la ruina, del hambre y de la miseria lo han rechazado más tarde, como es el caso de la ex Unión Soviética, nuevamente llamada Rusia, China, hoy segunda potencia del Mundo, por haberse apartado a tiempo del “Maoísmo”, y todos los países del Asia a excepción de Korea del Norte, que solo se destaca como fabricante de armas, mientras el pueblo se muere de hambre.

No se diga de los países de la Europa del Este que han salido de la férula del comunismo, pero han pagado caro los años que, obligados por las circunstancias políticas estuvieron bajo su sombra.

A nosotros en 1998, mediante engaño y falso patriotismo, Hugo Chávez, aprovechándose de los errores de los partidos que lo precedieron, y bajo promesas que ni él ni quien lo sucedió en el “trono” han cumplido, por el contrario, nos han hecho regresar a la ruina y el hambre que habíamos dejado atrás a la muerte de otro dictador: J.V. Gómez.

Hoy la justicia ha dejado de ser tal, el hampa se ha adueñado del país, la corrupción administrativa es la norma, la honestidad la excepción.  Este “mar de la felicidad” y que “Chávez “pensó” reinaba en Cuba, era copia de la desgracia en que con el “Castrismo” cayó la “Isla cárcel”, al punto que miles de cubanos prefirieron desafiar los afilados colmillos de los tiburones para llegar aunque fuera nadando a la Costa Sur de los Estados Unidos, que continuar en aquella atormentada vida de apagones, de escasez, de ruina y de hambre.

Ese era más bien el “infierno de la felicidad” que Chávez trajo a nuestro país, comenzando por vociferar contra el “coloso del Norte”, como si ese país al que tantos cubanos han huido fuera el culpable de la corrupción que Fulgencio Baptista llevó a esa isla y que aquí se ha ensañado contra un pueblo bueno y noble como el venezolano, hospitalario para todo el que a su suelo ha llegado. Esta escasez, esta penuria que hoy vivimos, jamás la habíamos sufrido al menos en las últimas generaciones, bastó con que esta “Inquisición Castrocomunista” se apoderara de Venezuela, para que hasta las criollas arepas desaparecieran de nuestra mesa.  El “autobús de Maduro” nos dejó a pie mientras él y su “troupe” viven como jeques del Medio Oriente y para colmo, la fama de narcotraficantes mucho nos costará deshacernos de ella.

El Comunismo es lobo del mismo pelo que la Inquisición sea cualquiera el país donde gobierne.  Lo único que le pedimos al Castro chavismo – como Diógenes le pidió a Alejandro de Macedonia – : “lo único que te pido” es que, “no nos quites el sol”… a ello le agregaríamos: “que te vayas y no regreses jamás”. APOSTILLA: En uno de sus vociferantes discursos, Chávez decía: “Ser rico es malo”, nos preguntamos: ¿Qué son entonces sus hijos y sus más allegados seguidores que han conseguido las más altas sumas de dólares que los anteriores miembros de los gobiernos que lo precedieron se llevaron?  P.D.: Mientras a los de “Miraflores” le sobra todo, menos patriotismo, al pueblo venezolano le falta todo: no tiene comida, ni seguridad, ni medicamentos ¡que paradoja!

 




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.