Hay muchos tipos de CEOs, pero en un mundo post-pandémico, prosperarán aquéllos que conecten con su equipo a nivel personal J. Ashton (*)

El líder influye en el comportamiento de los seguidores con su capacidad de liderazgo. Así, el líder asume el control y hace que su grupo se esfuerce para alcanzar los objetivos de la organización. El líder obtiene resultados a través del esfuerzo de sus seguidores.

¿Qué es el comportamiento de un líder?

Los verdaderos líderes son directos y honestos. Y se comunican todo el tiempo. La falta de información crea suposiciones que generalmente son negativas o perjudiciales para la motivación y productividad del equipo. La gente puede oler lo que escondes a distancia.

En esta oportunidad el equipo humano de Gerencia en Acción ha tomado las ideas y conceptos que consideran significativas del libro de John Asthon, cuyo título es: “Los nueve tipos de líder” publicado en Londres el pasado año y de esos nueve estilos enfocó su atención en los “Líderes humanos” (LH).

En dicho texto, el autor se refiere a alguien con una gran dosis de inteligencia emocional. Los LH escuchan con atención, admiten errores, son auténticos y se toman en serio el prestar atención a los compañeros y a otros “stakeholders”. También son conscientes de sí mismos y son capaces de justificar su propia existencia. Y lo que es más importante, entienden el valor de su gente. No sólo por el trabajo que hacen, sino también por sus vínculos con el exterior; saben que el recurso humano puede ser poderoso defensor de la empresa, personas que se toman las cosas con humor y, a veces, son lo más feroces críticos.

Los LH vuelcan su forma de ser al trabajo de forma natural. No les hizo falta una pandemia para forjar una relación personal de altísimo contenido humano con su equipo. Ya habían pensado cómo aplicar cualidades humanas como la justicia, la ética y la diversión a su vida profesional, manteniendo el respeto y siendo conscientes, al mismo tiempo, de dónde termina su responsabilidad y en dónde comienza la de otros. En una época de gran incertidumbre, este tipo de líderes pueden dar una lección a los alfas que mandan y controlan a los arreglatodo que creen tener todas las respuestas.

Aquellos profesionales que se vean a sí mismos alejados de este estilo de liderazgo deberían centrarse en tres cualidades: lealtad, escucha, y entender que… ¡menos es más!

La lealtad es el vínculo invisible que une a los compañeros en una empresa de hoy en día. Es especialmente valiosa cuando los miembros del equipo tienen diferencias. ¿Cómo puede inspirarla un líder? La amabilidad, la flexibilidad y el trabajo en equipo son buenos comienzos. Cuando existe lealtad en la cima, se integra en la cultura corporativa.

Entre los axiomas de este tipo de líder figuran los siguientes: “tenemos que animar a la gente a pedir más flexibilidad; no necesariamente para siempre, pero sí durante una fase determinada”; “creer que vale la pena”; “ayudar a las mujeres y a los hombres a superar los puntos difíciles de su carrera, serán leales y prosperarán después”.

Escuchar debe ser una tarea cotidiana. Los líderes sólo descubren qué tienen sus equipos en la cabeza, escuchándolos. El LH intenta hacerlo acercándose a espacios en los que pueda tener conversaciones informales.

El LH no es partidario de los “afterworks” (juntas amistosas postlaborales) y prefiere ir a clase de spinning antes del trabajo para mezclarse con colegas de todos los niveles mientras hace ejercicio. Sabe que a esos sitios va un grupo muy heterogéneo de gente, existe la posibilidad de tomarse un batido o un zumo al terminar, y pueden ver el lado más terrenal de la empresa: el de su gente.

Los LH están conscientes que para atraer nuevas ideas han de provocar que todos se sientan responsables de la generación de una nueva visión. Los integrantes de un equipo “no creen en los líderes que sólo saben diseñar [una estrategia] ellos solos”.

Los líderes, aunque sean humanos, siguen teniendo que conseguir resultados y mantener a sus colegas de alto nivel a bordo.

Menos es más, es el tercer concepto. Los experimentos que se han hecho hacia modelos de menos liderazgo es un recordatorio de que el papel de director general es potencialmente precario. Al final todo, se reduce a dónde añade valor el líder.

Los LH se centran en aprovechar al máximo su tiempo y mantener a las empresas centradas en su misión. Actúan como patrocinadores para arrancar ideas de la compañía y garantizar que los proyectos prometedores salgan adelante. Para ello, tienen que superar la complejidad propia de las estructuras organizativas (es decir: las relaciones no formales interpersonales de la gente de la organización).

Los LH tienen que asegurarse de que se está haciendo lo máximo que se pueda hacer con el mínimo nivel de inversión, Así es como puede ser sostenibles durante diez y veinte años. “Un emprendimiento no es sostenibles si se construye un modelo que necesita duplicar su tamaño cada dos años y medio, porque los costes entrarán en una espiral infinita”.

Los LH siempre están enfocados en devolver a la empresa a sus raíces. Tras aligerar la capa de mandos intermedios, crean equipos que se autogestionan y que pujan internamente por los pedidos de los clientes (externos e internos). Se ha convertido en un caso clásico de escuela de negocios. Con esta estrategia las empresas jerárquicas acabarán muriendo, mientras que las organizaciones en red, que se auto-organizan y no son organizadas por otros, sobrevivirán.

Hace tiempo que los LH salieron de los súper-despachos, que suponían una barrera artificial entre ellos y sus seguidores. El ECOVI-19 dio un nuevo impulso a acabar con las divisiones, a pesar del aislamiento que trajo consigo. Las redes sociales y las plataformas sociales también han desempeñado un papel clave. El LH reconoce que la empresa moderna es más porosa que nunca y que opera en la era de Glassdoor (“puertas” de vidrios transparentes), en la que las quejas internas -y hasta las alabanzas internas- se exteriorizan con naturalidad para que todo el mundo las vea. Ha llegado el momento en que todos los líderes se pongan a la altura de los humanos.

Escuche de lunes a viernes a la 1:30 PM el micro-programa “Gerencia en Acción” por MAX 92.9 o por www.maxfm929.com

(*) James Ashton, escritor y conferenciante de Reino Unido con más de 20 años de experiencia. Fue redactor jefe para el Sunday Times of London. Su libro TheNineTypesof Leader fue publicado por KoganPage en 2021.

Chichí Páez
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