Entonces, ¿qué se debe hacer si un think-tank o grupo de expertos recomienda una idea fuera de la ventana de Overton? La respuesta es que se debe cambiar la ventana. Dado que las ideas, actitudes y presunciones comúnmente sostenidas enmarcan lo que es políticamente posible y crean esta «ventana», Nathan Russell, Mackinac Center for Public Policy
Como fue informado en este espacio de la semana pasada que según el Índice de Capacidad para Combatir la Corrupción (ICCC), Venezuela -por cuarta vez consecutiva- clasificó como el más incapaz en enfrentar ese flagelo del sector público con base en el nivel de percepción entre 15 países de América Latina en 2022 al obtener apenas 1,63 puntos sobre 10, resaltando que la independencia judicial recibió un golpe con el nombramiento de los nuevos jueces del Tribunal Supremo de Justicia y que hubo una creciente diversidad y sofisticación de los medios de comunicación digitales y redes sociales que siguen denunciando la corrupción del status quo mandante.
En este espacio se profundiza en este flagelo utilizando para tal fin la herramienta táctica psicológica de la denominada: “Ventana de Overton” y su influencia en el estilo actitudinal de los actores del contexto social venezolano.
El ICCC es analizado por las instituciones Americas Society/Council of the Americas (AS/COA) y Control Risks que evalúan la capacidad de los países para prevenir, detectar y castigar la corrupción. La autocracia de Miraflores obtuvo porcentajes bajos en áreas como la independencia de las instituciones públicas.
Lo usual que se ve ocurrir en los escenarios políticos es que se induzca la generación de corrientes de opinión resultantes de la manipulación de la percepción del común de la gente y en ello participan profesionales del área de la psicología y la psiquiatría junto con especialistas de otras áreas y con operadores locales y foráneos que actúan tanto en el país como en el extranjero (a través de las embajadas, los consulados y de empresas dedicadas a tal misión) dedicados el propósito de crear una imagen que le sea favorable a los dirigentes de turno para que se les facilite la consecución de voluntades y demás recursos que posibiliten el logro de las metas y el objetivo que idealmente han de ser los del país y de la nación para su prosperidad en todos los sentidos, pero hay casos en los que no es así.
Para ambos casos se han aplicado modelos de prácticas operacionales que pueden lograr lo deseado, pero no siempre lo alcanzan. Uno de ésos es... "La ventana de Overtón", la aplicación de una teoría política implementada mediante un procedimiento escalofriante encaminado a cambiar las ideas reinantes en la opinión pública con base en su esquema de valores personales, institucionales, etc. al respecto de un punto dado que ha venido siendo considerado inaceptable para que termine siendo admitido y percibido como lo natural válido y normal, siendo un fenómeno eficaz que se cumple en 5 pasos:
1- De lo impensable a lo radical: amparándose en la libertad de expresión, se empieza haciendo correr comentarios, simposios y demás actos de divulgación referentes a lo criticable que será promovido como admisible. Así se monta el punto sobre la mesa de discusiones , sin asumir ni defender posturas radicales o extremas y así se forzan opiniones declarativas acerca del asunto, de tal modo que se acaba el tabú y la gente discute abiertamente: lográndose el cometido del primer paso, creándose grupos que se identifican como compatibles con lo que hasta ese instante era hasta prohibido mencionar;
2- De lo inadmisible a lo aceptable: se busca la aprobación del tema como dialogable sin reparos; para ello se sigue conversando sin prejuicios respecto del punto, etiquetando como "intolerantes", "fanáticos" o "retardatarios" a quienes siguen defendiendo la calificación precedente ("impensable", "inadmisible") y se busca un sinónimo que substitute el vocablo que se empleaba para referirse al punto en discusión (maniobra diayuntiva-distractiva: p.ej: decir "connacional" en vez de "compatriota"); así se le quita fuerza de cohesión al vínculo que existía, se diluye la defensa argumentativa, se cuela la nueva palabra y empieza la aceptación;
3- De lo aceptable a lo sensato: cambiado ya lo impensable e inadmisible a discutible, se ha de pasar de esto a lo aceptable y se ha de argumentar que hay derecho a que ello exista (p.ej: hay derecho a defender el poder que se tiene, indiferentemente de si es de facto, por usurpación o no y se acusa de "retrógrados" o "extremistas" a quienes aún defienden a ultranza lo contrario: que esa práctica es inaceptable) y se busca a los grupos de respaldo en los que han de haber "ilustres" o pseudo-expertos en lo novedoso, personajes del mundo de la comunicación que insistirán en que la nueva condición es buena, razonable y favorable (lo cual es la meta de esta etapa);
4- De lo sensato a lo popular: se activa toda la maquinaria que puede hacer ver que lo que ahora se considera sensato es absolutamente aceptable, mostrándose que mucha gente y grupos de opinión hablan de esto como lo normal, conveniente y predilecto, siendo el modelo a emular y ser respaldado por todos, pues es lo "normal"; y
5- De lo popular a lo político: se legaliza lo nuevo, se cuestiona lo anterior, se hacen visibles grupos de presión favorables, estableciéndose así nuevos conceptos y comportamientos, quienes se oponen ahora incurren en un delito.
De este modo se manipula a las masas, se divide y degrada la sociedad y se reprime, encubriendo aberraciones y trampas de toda índole y lo injustificable termina teniéndose como lo debido; p.ej: las comisiones, la complicidad, el hostigamiento, la represión, la censura informativa, el amedrentamiento, las torturas y demás vejaciones de los derechos humanos que han provocado la huida en diáspora debido a su crisis multifacetaria del país que antes acogía a todos, que era ejemplo de democracia y prosperidad, pero que ahora es el patio trasero de regímenes inmorales y criminales que buscan acabar con su antítesis.
Chichí Páez
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