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La parálisis facial periférica generalmente es consecuencia de un compromiso inflamatorio del nervio facial, responsable del movimiento de los músculos de la cara. En caso de no recuperarse  puede dejar secuelas,  como la ausencia de los movimientos del rostro,  en especial si la persona afectada no recibe el tratamiento adecuado.

La otorrinolaringóloga Ligia Acosta explicó que una persona con este trastorno presenta falta de movimientos de la cara uni o bilateral. En ocasiones se le puede dificultar cerrar los ojos y puede presentar  escape de  la saliva. Afecta por igual a hombres y mujeres y se cree que hay una mayor incidencia en adultos jóvenes.

La especialista señaló que los pacientes con este problema llegan a la consulta angustiados y deprimidos porque afecta su imagen, autoestima y emociones, dado que paraliza generalmente un lado de la cara. “Su mayor temor es que sea permanente”.

Acosta señaló que el compromiso del nervio puede ocurrir por procesos infecciosos,  inflamatorios por virus que tienen predilección por ese nervio, como el del herpes, así como por tumores o traumatismos.

Hay un tipo de parálisis, llamada de Bell o idiopática, a la que no se le conocen causas especificas. “También hay parálisis causadas por bacterias que ocasionan infecciones en el oído, que pueden comprometer el nervio facial en su paso por el oido”.

La también presidenta de la Sociedad Venezolana de Otorrinolaringología señaló que existe la creencia de que la parálisis también es ocasionada por cambios bruscos de temperatura. “Las abuelas suelen decir que si abres la nevera se te puede torcer la cara, pero eso no es del todo cierto”.

Tratamiento de la parálisis facial periférica

La especialista indicó que dentro de las opciones de  tratamiento para este problema se incluyen  medicamentos a base de  esteroides, como el Deflazacort,  con gran efecto antiinflamatorio, que ayuda a minimizar las lesiones del nervio.

Según Acosta, el tratamiento con fármacos esteroideos para esta afección puede establecerse  de 7 a 10 días, antes de referir a la persona a rehabilitación. “En esos casos hay que referir al paciente a personal capacitado para que inicie la rehabilitación neuromuscular, que incluye ejercicios de movilización facial. El fisiatra trabaja con el paciente para tratar el compromiso nervioso y muscular.

La doctora precisó que la parálisis idiopática se recupera en un período de 15 a 21 días y generalmente  no deja secuelas. “Cuando ocurre por otras causas la recuperación puede tardar más y dejar huellas como la ausencia de expresión facial que afectan la imagen y la autoestima de las personas”.

Acosta aclaró que la presencia de la parálisis facial periférica no implica la afectación de la audición, a pesar de que ambos nervios (N. Facial y N. Auditivo) discurren por el oído. Sin embargo en casos de patologías severas infecciosas, tumorales o traumáticas pudieran verse comprometidos estos dos nervios y el paciente manifestar paralis facial periférica más pérdida de la audición.

En los casos de parálisis facial idiopática recurrente se necesita un seguimiento más exhaustivo”, “Es un cuadro de mayor cuidado, hay que actuar de forma muy rápida y requiere más exámenes como resonancias magnéticas”.

 

Nota de prensa




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