En Colombia estuvo en Cúcuta y Bucaramanga antes de instalarse en un pueblo llamado El Carmen de Viboral, a hora y media de Medellín, en el departamento de Antioquia
Hoy rescata las amistades de personas increíbles que conoció en el centro penitenciario, pero sobre todo el valor de darle un beso a su mamá en las mañanas y en las noches