Venezuela
Foto: Vinotinto Sub20
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31 de agosto de 2015. No es la fecha de hoy, es la referencia del inicio de un proceso de trabajo que fue ejecutado a lo largo de casi dos años, el cual pasó por diferentes módulos y amistosos dentro del territorio nacional e internacional. Rafael Dudamel y su cuerpo técnico fueron confeccionando el plantel a medida del desarrollo de cada futbolista y el momento por el que pasaban, es la historia detrás de la Vinotinto sub 20 que se reveló al mundo en Corea.

A principios de 2017, ya con un año y medio al mando del entrenador yaracuyano la selección vinotinto encaró el Sudamericano de la categoría en tierra ecuatoriana. Ibarra fue la ciudad que acogió al plantel criollo durante la primera fase del campeonato. Uruguay fue el primer rival, partido disputado en la mitad de la cancha que terminó en empate sin goles.

En un grupo de cinco equipos, cada jornada quedaba uno sin jugar. La segunda fecha fue de esperar para los de Dudamel. El tercer compromiso era ganar para estar tranquilos, Perú un rival accesible y la selección contaba con confianza suficiente por la preparación previa. Tras los primeros 45 minutos sin goles, en el ambiente había inconformidad por la poca generación, la solidez defensiva era el punto alto. El delantero Roberto Suicho adelantó al conjunto inca sobre el 56. Cuando muchos pensaron que sería la primera derrota del combinado patrio, apareció el capitán Yangel Herrera para poner en el 89´ el gol de la igualdad.

El siguiente rival era Bolivia. Pese a la accesibilidad de un tercer clasificado que te genera el formato, había una sensación de deuda en el ambiente venezolano. En gestación de fútbol fue la mejor versión, el equipo tuvo más de 10 ocasiones claras, sin embargo repitió el empate. Punto alto, otro cero en defensa.

Argentina para cerrar la primera ronda. Era ganar y pasar o empatar y ligar. Duelo similar al de Uruguay, luchado, con mucha pierna en la mitad y contacto constantemente. Otro 0-0 le dio a Venezuela su cuarto punto del Sudamericano y su clasificación por la diferencia de gol al hexagonal final.

Era la etapa final, todo se mudó a la capital, Quito y su altura recibieron a los seis mejores.  Las formas poco importaban, había que sacar los resultados y estar entre los cuatro primeros para ir al Mundial. Soteldo adelantó con un golazo de tiro libre al 35´ contra Colombia. Y como Yangel contra Perú, apareció un penal bastante polémico para la oncena cafetera que convirtió en el 85´ el capitán y referente Juan Camilo Hernández.

Otro empate, con sensaciones diferentes porque se escapó en el epílogo le daban la primera unidad a los chamos ante un combinado que era candidato a la clasificación. La segunda jornada y el sexto partido para Venezuela era el local, equipo rápido, adecuado a la altura y que también había empatado su primer partido. Herrera, Soteldo, Chacón y Córdova marcaron el rumbo con goles de un partido que llegó al 85 siendo goleada (4-0) y terminó 4-2 con dos penales a favor de los locales, el segundo bastante polémico, otra sentencia discutible en contra.

Un viejo conocido para ir a buscar un paso firme hacia la clasificación. Uruguay era el rival que había que sortear y dejar todo listo para viajar a Corea. Luego de 45 minutos parecidos al del primer 0-0, se soltó el equipo. Josua Mejías adelantó una victoria que terminó en goleada con dos goles desde el punto penal convertidos por Yeferson Soteldo y Ronaldo Chacón.

Siete puntos. Los goles llegaron, se mantuvo la solidez defensiva, había armonía y se tenía pie y medio en Corea. Argentina nuevamente para cerrar, era impensable quedar fuera, había que perder por diferencia de cuatro goles contra la albiceleste. Dudamel se equivocó en el planteamiento, una Vinotinto tímida y desconocida, salió a no caer por goleada y terminó renunciando al primer lugar, cayó 2-0 pero selló su boleto al continente asiático.

Para ir a una cita tan importante, había que perfeccionar el trabajo. Módulos y una vez conocida la convocatoria, giras de preparación. Con conocimiento pleno del grupo tras el sorteo del 15 de marzo, la Sub-20 viajó con la absoluta a Chile y disputó un par de amistosos. Luego fue a Centroamérica a jugar contra Honduras y cerró su última etapa de acondicionamiento en Italia.

Debut complicado. Alemania en cualquier categoría es sinónimo de cultura, talento y competencia. Era un escenario que le iba a mostrar a los que hicieran el esfuerzo de levantarse en la madrugada, para que estaba su equipo. Orden, inteligencia y contundencia. Ronaldo Peña con su presión y su irreverencia levantó el grito de todo un país al marcar el primer tanto del mundial. Tres minutos más tarde, Sergio Córdova puso cifras definitivas a un encuentro redondo.

Seguía la solidez defensiva pero esta vez sí hubo un arranque serio en ataque. Vanuatu era el siguiente, rival desconocido por la mayoría de los venezolanos, sin embargo, el CT se lo tomó muy enserio y fue a ratificar que la Vinotinto no iba a participar, iba a competir. Velásquez arrancó la fiesta en el minuto 30´. Córdova aportó dos, Peñaranda, Sosa, Hurtado y hasta Wuilker Fariñez, marcaron para dar un golpe sobre la mesa con el 7-0.

Tocaba cerrar con México. Rival que históricamente ha tenido buenos procesos en sus categorías menores. Adalberto Peñaranda dejó ver toda su calidad y metió un pase filtrado exquisito para Sergio Córdova, quien, con mucha calidad y determinación, bajó la esférica en el área, gambeteó al guardameta y definió al segundo palo.

A octavos sin goles en contra y con 10 marcados. Balance perfecto para ir contra el campeón de Asia. Japón fue el rival difícil que se esperaba en la previa. Su orden táctico anuló a las piezas principales de la Vinotinto y la pelota parada le dio la oportunidad de llevarse el partido. 90 no sirvieron para definir al ganador. Los primeros 15 de la prorroga no cambiaron nada. A los tres del ultimo parcial, Ronaldo Lucena elevó un centro desde el córner al punto penal para que nuevamente el capitán, se elevara más que todos y de cabeza firmara la primera clasificación criolla a los cuartos de final.

Otro campeón. Estados Unidos en representación de Concacaf y con un plantel de mucha doble nacionalidad encaraba la etapa de los ocho mejores con la ambición de sacar a la “revelación de Corea”. Venezuela dio una exhibición de futbol, arrolló de principio a fin a su rival pero no pudo concretar en la definicón. Palmer Brow en el ultimo suspiro del tiempo reglamentario se elevó y erró al arco de forma inexplicable el gol que eliminaba a los de Dudamel. Otro tiempo extra de sufrimiento. Samuel Sosa ingresó para cambiar la cara. Sobre el 96´ llegó a la línea final y metió un centro perfecto al área donde Adalberto Peñaranda apareció para impactar de primera y marcar un gol de desahogo grupal. Ferraresi al 115 puso el de la tranquilidad. El central de cabeza firmó el 2-0 y Venezuela, pisaba puerto semifinalista seguró. Al 117´ Ebobisse preocupó a todo el país con el primer gol encajado para Wuilker Fariñez. Minutos después, el principal sonó el silbato que enfundó en un abrazo a los ciudadanos de un país que necesitaban urgentemente una alegría de esta magnitud.

Semifinal de un mundial ante un muy buen conocido. Uruguay llegaba a la semifinal con el cartel de favorito por su experiencia en estas instancias, sin embargo, se enfrentó a un equipo que tenía claro su objetivo en Corea. Nicolás de La Cruz adelantó con un penal mediante el VAR a la celeste en el minuto 47. Desde ese minuto, la selección de Fabián Coito se dedicó a hacer tiempo y resguardar la victorial parcial. Un nombre que ya leyeron en el párrafo anterior volvió a ser una opción para revolucionar el juego. Samuel Sosa entró y en el cierre marcó un soberbio golazo de tiro libre con pierna zurda al palo derecho de Santiago Mele para desatar la euforia nacional y alargar el partido.

Aunque 30 minutos no fueron suficientes, en el 29 de ese tiempo extra, Sosa otra vez metió un centro para Jan Hurtado que de derecha la pegó al palo y ahogó el grito de 30 millones de venezolanos. En los penales había confianza, Wuilker Fariñez y su determinación le daban seguridad al equipo. Peñaranda, Sosa Hernández y Herrera escudaron el fallo de Soteldo y el guardameta de Caracas tapó dos de los uruguayos para consagrar el sueño impensado, Venezuela clasificó a la final del Mundial Sub-20.

11 de junio de 2017. Llegó el momento cumbre ante Inglaterra, los inventores del fútbol dieron muestra de su peso en la historia del deporte durante la primera mitad, una selección europea más segura sobre el campo que la venezolana marcó el primer y único tanto del encuentro en los pies de Calvert Lewin pese a la gran tapada en primera instancia de Fariñez. La ventaja no cambió de bando en el resto de los 90 minutos pese al dominio vinotinto en el complemento, donde el protagonista fue el principal legado que dejará este grupo de jugadores al fútbol nacional: eliminar la palabra “imposible” de los sueños que se basan en trabajo, corazón y constancia.




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