Cuidar a un paciente con Alzheimer puede ser una tarea agotadora, más cuando no se está preparado para enfrentar los cambios en los nuevos patrones
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Cuidar en casa a un paciente con Alzheimer puede ser una tarea agotadora. Más cuando no se está preparado para enfrentar los cambios en los nuevos patrones de conducta de la persona con esta enfermedad cerebral. Patología caracterizada por la pérdida progresiva de la memoria y de la capacidad para realizar actividades de la vida diaria.

Y una de las mayores dificultades que enfrentan quienes se dedican a brindar esta atención es el comportamiento difícil de la persona con esta condición: puede no reconocer a los miembros de la familia, perderse en lugares conocidos y olvidarse de cómo hacer cosas sencillas como comer, vestirse y bañarse, lo que hace que se vuelva dependiente. También puede estar intranquila, temperamental o ser impredecible.

Existen fármacos que han demostrado ser de utilidad en esta patología, como es de la memantina, que puede disminuir el deterioro cognitivo y retrasar la aparición de los síntomas psicológicos y conductuales. Aunque, no podemos dejar de lado la importancia del amor, paciencia, compañía y colaboración.

Es importante que los familiares reconozcan y comprendan la patología, en función de mejorar la convivencia y sobrellevarla juntos. Ciro Gaona, neurólogo, investigador y director médico de la Fundación Alzheimer de Venezuela señaló, el que esta enfermedad no tenga cura, no significa que no haya mucho que hacer. “”Es muy importante concientizar a la población”.

El especialista dijo que contar con una adecuada información influye favorablemente en el paciente, mientras que la falta de ésta crea inseguridad en las familias y consecuentemente ansiedad. Por ello, considera importante conocer lo que acontece en cada una de las fases de la enfermedad, para que la atención que brinden sea la adecuada.

Esta enfermedad comienza de forma insidiosa y tiene un desarrollo lento, pero sostenido durante varios años y décadas.

Fortalecer el vínculo familiar y social, evitar el aislamiento, mantener la actividad física y mental, la motivación y entusiasmo son aspectos esenciales para el cuidado de estos pacientes. “Es vital la rehabilitación de aquellas funciones cognitivas alteradas y también la estimulación de aquellas que se encuentren conservadas”, señaló.

El especialista aseguró, que el amor, la compañía y el entusiasmo son de gran utilidad terapéutica en este tipo de patología. “Que no esté disponible un tratamiento curativo no significa que no tengamos nada que hacer, por el contrario, tenemos mucho que dar a nuestro ser querido y compartir es parte de la sanación ya que un fármaco no lo hace todo”.

El cuidador: el gran héroe

Ciro Gaona explicó que el cuidador es el gran héroe dentro de esta historia. “Su labor está cargada de nobleza, entrega y espiritualidad. Es alguien que dedica, diaria y continuamente, su vida por su ser querido. Por lo general, es una sola persona y casi siempre es mujer. También es al que menos se le reconoce su tarea, siendo muchas veces objeto de críticas”.

Recomendó brindarle no sólo un sincero reconocimiento sino también una decidida ayuda para que pueda tener un tiempo libre para dedicarse a sí mismo. “Es muy difícil cuidar si el cuidador no está bien, y ese tiempo de respiro es muy importante para reencontrarse y cultivar su proyecto de vida e ilusiones”.

Cuando algún miembro de la familia se comprometa con el cuidador a cubrirlo por algunas horas o días, debe hacerlo de manera puntual y con buen ánimo. Porque, sucede lo contrario, y las actividades que con tanta ilusión el cuidador había planificado para ese día u horas libres se les altera.

Hay tener en cuenta, además, que el encargado de los cuidados de la persona con Alzheimer también es humano. También debe cuidar su salud, mantener el vínculo social, no descuidar su propio aseo y cuidado personal, estar activo física, mental y espiritualmente, porque “si no lo hace, con toda certeza se enfermará más que el propio paciente”.

Tampoco debe cultivar sentimientos de culpa, rabia, rencor, desesperanza o pesimismo, ni volver la queja como un hábito en su vida. Gaona dijo que lo más sano que puede hacer es no asumir la tarea de cuidador en soledad, sino en conjunto con el resto de la familia.

Para obtener más información acerca de este tema puede consultar al doctor Ciro Gaona a través de su red social @DrCiroGaona, o visitar sus sitios en internet: www.semeolvidatodo.com y www.masymejorvida.com




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