 (Foto: Carlos Blanco) |
Los pensamientos, las emociones y los sentimientos de la mujer gestante influyen en ese pequeño ser que lleva en el vientre, para bien o para mal. Esa será su primera escuela, el seno materno, allí el alumno acude a clase con cierta dotación genética: inteligencia, talentos y preferencias. Sin embargo, es la personalidad de la docente quien va a ejercer una poderosa influencia en su alumno in-útero
Atahualpa Penzo
A lo mejor usted no sabe que ya la vida intrauterina no es secreta y que el bebé adquiere conciencia de sí mismo en las primeras etapas de su vida dentro del útero. Y que se puede diseñar una sociedad más humana, justa, sensible y bondadosa mediante las emociones, pensamientos y sentimientos de la mujer gestante, elementos que el tecnicismo ha dejado a un lado, según Gonzalo Medina Aveledo, médico cirujano egresado de la Universidad de Carabobo en la especialidad de Ginecología y Obstetricia.
Para el profesor de pre y posgrado de la cátedra de Obstetricia, en la UC, “las madres embarazadas pueden comunicarse con su bebé intrauterino sin necesidad de enviarle un correo electrónico, tan sólo basta que orienten sus pensamientos, emociones y sentimientos, para formar descendientes felices y sanos”. El investigador, quien además es periodista, incluyó estas investigaciones en su primer libro basado en la psicología prenatal y titulado “Un e-mail para el bebé in-útero”.
El especialista aclara que la psicología prenatal tiene sus antecedentes desde los griegos, quienes en el campo de la medicina, creyeron que las enfermedades eran multicausales, es decir, tenían componentes hereditarios, ambientales y personales. Dentro de los personales estaban las emociones, las sensaciones y los sentimientos. Incluso recuerda que la Biblia en San Lucas 1:44, relata lo que le sucedió a María cuando fue a visitar a su prima Isabel, quien estaba embarazada y al escuchar la voz de María su bebé comenzó a dar patadas. “Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas”.
Sin embargo, serían también los chinos los precursores de las clínicas prenatales, donde las embarazadas permanecen en un ambiente sin estrés. Pero curiosamente, Leonardo Da Vinci escribió: “Las cosas deseadas por las madres quedan grabadas en el niño. Sus emociones tienen más poder en el bebé que en ella misma. Luego en los años 40, del siglo pasado, el doctor Lester Sontag, le da importancia a la repercusión de las actitudes y sentimientos de la madre en el bebé. Ya a finales de los años 60, el doctor Alfred Tomatis reafirma la anterior investigación realizando un estudio al niño en su hábitat natural. Y en 1980 el médico psiquiatra Thomas Verny, basándose en las pasadas investigaciones, promueve la psicología prenatal, escribiendo un libro, considerado un clásico en dicha materia, y el cual lleva por titulado: “La vida secreta del niño antes de nacer”.
Comunicación recíproca
Ahora bien, seguramente muchas mujeres y hombres pensarán que este tema es altamente conocido por las madres y resulta que ciertamente las embarazadas realizan algunos estímulos de manera intuitiva, pero no conscientemente, porque no se les dice esta información. “Un ejemplo es cuando sienten que la criatura se movió, las madres se emocionan, hasta se lo dicen al padre. En ese momento el pequeño está comunicándose con ellas, diciéndoles qué les gusta y qué no. Esto reafirma que la comunicación es recíproca”, expresa el doctor.
Medina Aveledo insiste en que una mujer al saber que está encinta debe enviarle pensamientos altruistas, de bondad, alegría, entusiasmo, en pocas palabras: Amor. “La madre al manejar sus emociones y sentimientos logra educar mejor a su hijo. Esos pensamientos positivos deben darse desde el mismo momento del coito fecundante”.
No obstante, el investigador aclara que así como los pensamientos optimistas generan niños sanos con buenas personalidades, también ocurre lo contrario, en los embarazos donde la madre constantemente asume situaciones negativas, aunadas a un ambiente hostil, donde el padre maltrate a la madre, existan carencias afectivas, predominen los insultos y los gritos. “Si la madre refuerza lo negativo, será un niño enfermizo, inseguro y no rendirá en la escuela. Peor aun cuando su entorno es violencia, droga, delincuencia, ya que todo lo que suceda a su alrededor también lo captará”.
Pero, ¿cómo hacer para que una embarazada viva sin estrés y sepa manejar sus emociones sin afectar a su infante? El ginecólogo recomienda que la primera medida es que la madre conozca que puede comunicarse con su bebé, así como él lo hace con ella. La segunda, que todos los obstetras hagan causa común con este tema a través de la consulta prenatal en los entes públicos y privados. Pero, no se trata de que la madre viva en zozobra pensando que un mínimo estrés pueda ocasionarle problemas a su bebé. El problema es cuando la angustia y el estrés se hacen repetitivos. De allí la importancia de orientar a nuestras mujeres gestantes, siendo el mejor momento la consulta prenatal.
También es vital que la madre cuente con el apoyo del padre, la familia y las amistades. Apoyo que le va a permitir regular incluso el estrés ocasional, porque el embarazo debe ser el momento ideal para estar en armonía, ser feliz, y debe evitarse por ejemplo ver programas de televisión que generen angustia y conflictos. “El bebé no es un adulto en miniatura, todo lo contrario el adulto es un bebé que creció, por eso todo lo que se le pueda aportar durante la vida intrauterina es determinante”.
El bebé intrauterino
¿Pareciera fácil, pero será posible que las embarazadas venezolanas no se estresen?
-Un estrés eventual es normal, no tendría una gran significación. Pero un estrés constante sí condiciona el embarazo. Si el niño es alegre, afectuoso, es porque recibió motivaciones amorosas, caso contrario en los que son violentos, inquietos, desmotivados, son producto tal vez de la manera en que se desarrolló durante la vida intrauterina.
Por ejemplo, recientemente se ha revelado el genoma humano. De este avance hemos podido interpretar que un bebé intrauterino, en su complejo genético hay una especie de “suiche” o interruptor, que sólo gira en dos posiciones. Una para crecer y desarrollarse y otra para protegerse. Esta formación dependerá del estado anímico de la mamá, de la importancia de la aceptación del embarazo, si se recrea con efectos visuales y auditivos agradables, de sus emociones y pensamientos, que esté rodeada de armonía y amor. Si la madre está feliz va a producir una serie de compuestos hormonales que llegan al bebé a través del cordón umbilical, y va a crecer y desarrollarse adecuadamente. Por el contrario si la madre vive estresada permanentemente, en un estado de angustia, con problemas existenciales, conyugales, triste, simplemente elabora las hormonas del estrés, que así como la afectan a ella, esos mismos componentes los absorbe el bebé y buscará protegerse.
Esto derrumba viejos conceptos. Ahora sabemos que la percepción y la conciencia no surgen tras el nacimiento sino mucho antes, en el seno materno, en la primera escuela a la cual todos hemos asistido. En esa escuela hemos experimentado las primeras emociones de amor, rechazo, ansiedad y alegría. Allí el alumno acude a clase con cierta dotación genética: inteligencia, talentos y preferencias. Sin embargo, es la personalidad de la docente quien va a ejercer una poderosa influencia en su alumno. Veamos la importancia de la docente que es la madre en la educación del bebé in-útero, que asiste a su primera escuela. ¿Se muestra interesada? ¿Tiene paciencia? ¿Pasa tiempo con su alumno? ¿Le cae bien? ¿Lo quiere? ¿Le gusta enseñar? ¿Está contenta, triste o distraída? Y el aula, ¿Es tranquila o ruidosa? ¿Hace demasiado frío o calor? ¿Es un lugar de paz, armonía o una caldera de estrés?
¿Cómo se comunica la madre con el bebé?
-A través de tres canales, el molecular que son las sustancias químicas que originan los pensamientos, si hay placer, alegría se genera la oxitocina y el estrés produce la catecolamina, el segundo canal es el sensorial, cuando la madre le envía mensajes y toca su vientre con su mano, al cantar, (yo quiero que seas doctor, ingeniero, que seas una buena persona, etc.) el bebé por ejemplo podrá responder con pataditas, comunicándose así con su mamá. El tercer canal es el intuitivo o sea el pensamiento. Luego al nacer se comunica con el llanto (las madres conocen los tipos de llanto de su bebé, si el llanto es por hambre, malestar, para que le cambien el pañal, etc).
¿Esta comunicación in-útero está comprobada?
- Sí y de muchas maneras. Intuitivamente, porque el bebé al nacer si está muy inquieto, la madre logra calmarlo con su voz, cargándolo y colocándoselo en su pecho, con la intención de que oiga los latidos de ella, porque es el primer sonido que escuchaba, junto con los sonidos intestinales. No olvidemos, la primera escuela a la que hemos asistido es el vientre de nuestra madre, la primera maestra es la madre. Otro ejemplo comprobado científicamente, es cuando la madre fuma (cosa que no debería hacer), el bebé siente que le falta oxígeno y acelera su ritmo cardíaco. Pasado algún tiempo, si la madre piensa en fumar y busca un cigarrillo para encenderlo, él comienza a agitarse porque ha aprendido que con esa acción de la mujer le va a llegar menos oxígeno. Acá el estrés para él es mayor, ya que como no sabe cuándo va a fumar la madre, vive en zozobra, por tal motivo la sensación siempre estará allí.
¿El feto tendrá la posibilidad de recordar?
Sí. Al principio lo hacen sus células fetales, luego continuará con la aparición de las redes neuronales. Lo cierto es que el embrión empieza a registrar hechos y a reaccionar ante ellos a nivel celular en etapas muy precoces de su desarrollo. Entre el 3er y 6to mes de gestación el futuro bebé responde a una variedad de estímulos como por ejemplo: apartarse de una fuente de luz. Entre el 5to y 6to mes, más o menos al final del segundo trimestre, pasa a ser sensitivo, por la manera como recibe, procesa y reacciona ante las sensaciones. Por eso podemos decir que a los 6 meses de la concepción, el futuro bebé es un ser humano que tiene sensaciones, sentimientos, conciencia y capacidad para recordar. Siempre recomiendo a mis pacientes oír “Las cuatro estaciones de Vivaldi”, musicoterapia ideal para el embarazo. Incluso cuando mis pacientes desean tener hijos les digo que escojan un tema que lo colocará en el momento del coito fecundante, durante todo el embarazo y en el quirófano al dar a luz.
Sin embargo, ¿habrán algunos doctores que no estén de acuerdo?
-Algunos lo combaten diciendo que ese embrión no tiene memoria o lo llaman pro-embrión, pero no se necesita tener el cerebro desarrollado. Fíjate lo que ocurre en el campo de las vacunas, el sistema inmunológico recibe esa información, lo guarda en la memoria y cuando la persona está expuesta a un germen, la capacidad de respuesta es más efectiva. ¿Y dónde se guarda la información? En la célula. El ser en formación al principio es un conglomerado de células, la mórula es un conjunto de células y la mórula más adelante va a formar al embrión, por supuesto más adelante requerirá de las múltiples conexiones neuronales del sistema nervioso para integrar información, pero de entrada la célula más elemental guarda memoria. |