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(Foto Nubia Reina)

Felícita Blanco

En el hospital Miguel Pérez Carreño murió el martes Daniel Rodríguez (21), quien estaba recluido desde la madrugada del domingo, tras haber sido secuestrado y acribillado a tiros por un grupo de civiles armados en el sector Altavista, de Catia, parroquia Sucre, municipio Libertador, oeste de Caracas.

Rodríguez era vecino, compañero de trabajo y amigo de la infancia de Johandry Jesús Albarrán (22), quien murió esa misma noche en similares circunstancias. A este lo hallaron amarrado, tenía múltiples heridas de bala y el rostro desfigurado por los tiros.

Albarrán vivía en el barrio Ezequiel Zamora de Catia La Mar (Vargas) y tenía un mes quedándose en la casa de un familiar en Altavista. Rodríguez y otro moto taxista subieron desde el litoral para visitarlo y los tres fueron secuestrados junto con sus motos.

Rodríguez era técnico medio en refrigeración, trabajó hasta hace un año en el aeropuerto de Maiquetía y desde entonces se dedicó a mototaxear en el estado Vargas.

Un familiar que no se identificó por miedo, dijo que como estaba tiroteado lo dejaron morir en el hospital sin prestarle asistencia, pensando que era un delincuente. Lo habían localizado en un barranco, sin documentos, celular, dinero ni demás pertenencias.

No esperan justicia pues dicen que esos grupos armados gozan del apoyo de las autoridades.

Doble homicidio en Mariches

Dos muertos y dos heridos resultaron de un tiroteo ocurrido en el sector San Rafael, de Fila de Mariches, carretera Petare-Santa Lucía, la tarde del martes.

Yorbis Eduardo Padilla González (20), moto taxista, y Jeison Cárdenas Acuña, de 17, fallecieron tras ser ingresados al hospital del Llanito. Con el adolescente suman 103 los menores muertos por violencia en La Gran Caracas este año.

En el mismo suceso resultaron heridos Carlos Cervantes (24) y un adolescente.

Parientes de las víctimas dijeron que después de tirotearlos les vaciaron encima una gran cantidad de arena de construcción.

Fuentes policiales indicaron que se trató de un conflicto entre bandas de Caballo Mocho y San Rafael.

Denuncian desidia hospitalaria

El panadero Enrique Yulennyz Uzcátegui Ramírez (38) murió el lunes a las 8 de la noche en el hospital de El Llanito y a sus familiares les dieron la noticia el martes a las 10 de la mañana.

Estaba recluido desde el viernes, tras sufrir una caída de la platabanda de un vecino, en Turumo, Petare, intentando instalar una manguera para surtirse de agua. Junto con el cayó su hijo de 8 años, pero el pequeño amortiguó el golpe con el cuerpo de su padre y resultó ileso.

Ismelda Ramírez denunció que en el centro asistencial les ocultaron la información sobre el deceso de su hermano, pese a que estaban atentos a cualquier noticia. Les habían pedido 10 donantes de sangre, ellos llevaron nueve y fue después de entregar los comprobantes de la donación cuando les dijeron, 14 horas después, que Enrique falleció porque la hemoglobina le bajó a 3.

Uzcátegui trabajaba en la panadería Aida de Los Palos Grandes y dejó cinco hijos, entre 17 y 7 años. Sus familiares hicieron la denuncia en el Cicpc para que establezcan responsabilidades.




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