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50 historias al día se dejan de abrir
Nuevos pacientes sin ser atendidos en Oncológico


Pacientes aseguran que no tienen recursos para costear las radioterapias en centros privados.
(Foto Rafael Garantón)
Daniel Pabón

Valencia (REDACTA).- La consulta médica del paciente con cáncer depende en gran medida de estudios especializados que orientan la ruta del diagnóstico, tratamiento y pronóstico de la enfermedad. Sin equipos operativos no sólo no hay exámenes. Desde este lunes, tampoco hay apertura de nuevas historias médicas en el Hospital Oncológico Miguel Pérez Carreño, en Bárbula.

La paralización ostenta razones “básicamente técnicas”, aclara el presidente de la Sociedad Médica del hospital, Daniel Verdecchia. “No podemos aceptar a pacientes que requieren biopsias, si no podemos procesarlas; tampoco tenemos cómo obtener diagnóstico de una citología en estos momentos”, ejemplifica.

Pudieran ser más o menos dependiendo del día, pero cerca de 50 nuevos pacientes estarían dejando de engrosar los archivos de historias médicas de la institución con esta medida, según aproximaciones de los médicos.

Las emergencias oncológicas en ningún momento han visto ni esperan ver paralización. Las de carácter quirúrgico serán atendidas en el único pabellón apto de los tres existentes. Las consultas de control se mantienen, por ahora, con normalidad.

Los motivos

El servicio de Anatomía Patológica trabaja a media máquina por estos días: el equipo de inclusión de parafina sirve muy pocas horas al día, hasta que comienza a sobrecalentarse y, en agonía de su vida útil, invita a pulsar el botón de off. No sirve el criostato que hace cortes congelados a las muestras de las biopsias. El tema de los reactivos (hay un déficit nacional) merece párrafo aparte.

“La cadena de procesamiento de una biopsia, por ejemplo, también se ve interrumpida. Si no están absolutamente todos los reactivos para hacer reacción en cadena, no vale la pena recibir el estudio. Y ahora tampoco los tenemos todos (los reactivos). Además, son equipos que tienen entre 20 y 25 años funcionando”, argumenta el jefe del servicio, José López.

En la consulta de quimioterapia hacía cola este lunes Katiuska Hurtado. Se pasó sin inconveniente para pacientes como ella, que cuenta 12 años de visitas al Oncológico junto a su cáncer de mama. También trabajaron con normalidad las cuatro subespecialidades básicas (cabeza y cuello, ginecología, mamas y tumores mixtos).

“Si no sirven los equipos no puedo hacer más nada, sino esperar. En diciembre me operaron por última vez y debía empezar en enero un ciclo de radioterapias, pero tampoco lo he podido iniciar por los problemas de la máquina. Quienes venimos acá no tenemos dinero para ir a una clínica y pagar exámenes y sesiones”, reclama Hurtado.

El acelerador lineal -que ejecuta descargas en la radioterapia- comenzó con fallas técnicas y cuando se recalentaba los pacientes debían esperar por él. Corregir el problema constituyó el primer avance, aunque implicó la paralización -ahora total- del servicio. Héctor Jiménez, jefe de Radioterapia y Medicina Nuclear, advierte que con nuevas tarjetas y cámaras de ionización (ya instaladas), es un riesgo emplear el equipo sin antes someterlo a un proceso de calibración que, aparentemente, no estaría incluido en la garantía de la máquina, adquirida por el Ministerio de Salud mediante el convenio Argentina-Venezuela. Contratar el procedimiento pudiera rondar los 17 mil bolívares fuertes con el IVIC o unos 40 mil con otras empresas privadas, según estimaciones extraoficiales.

Soluciones en proceso La preocupación del director del centro especializado, Víctor Pesliakas, es evidente. Se ha avocado a gestionar -a través de Insalud- la resolución de todos los inconvenientes; hasta el del agua, que escasea con frecuencia.

Aunque la solución no es sólo cuestión de dinero, por ejemplo, ya existe una orden de sustitución del criostato. También incluye trámites de importación y procedimientos legales.

Por el Oncológico suelen pasar unos 250 pacientes al día, entre nuevos y antiguos. De éstos últimos, cada una de las consultas cuenta entre 40 y 50 chequeos. De los resultados de la asamblea de médicos del próximo viernes, dependerán nuevas acciones. Analizarán posibilidades, como una eventual suspensión total de las consultas.

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