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Venezuela tiene el precio de la gasolina más barato del mundo. (Foto Clemente Espinoza)

Dayrí Blanco

El incremento del precio de la gasolina es una necesidad dada la situación de déficit fiscal que vive el país. Pero no hay que olvidarse de las consecuencias. La medida tendrá una repercusión importante sobre todos los demás bienes y servicios de la economía, porque se trata de un recurso que mueve mercancía y pasajeros.

El economista Carlos Ñáñez señaló que el incremento estimado es de más del 100%, para cotizar un valor aproximado de un bolívar por litro. De esta manera, llenar un tanque de un vehículo promedio en el país costará 40 bolívares.

Ñáñez explicó que se trata un tema histórico y cultural por las secuelas de ese aumento en el incremento de los fletes, del transporte público y el efecto multiplicador que tiene sobre la inflación. Por ello se le debe dar la explicación clara y necesaria a la colectividad para garantizar el entendimiento de los costos que tendrá esa decisión, y evitar que se produzca una inconsistencia dinámica que es la pérdida de confianza en la calidad de la política económica, tanto del Banco Central de Venezuela (BCV) como del Ejecutivo.

Desde finales de 2013 el Gobierno nacional ha asomado de manera muy sutil la posibilidad de aumentar el precio de la gasolina. Este año, en reiteradas oportunidades se ha advertido la aplicación de un conjunto de medidas económicas que le permitirían al país retomar la senda del crecimiento.

El anuncio no se ha concretado. julio estaba marcado en el calendario como el momento justo para hacerlo, las decisiones se tomarían en el seno del III Congreso Nacional del PSUV, y fue en su clausura cuando, nuevamente de forma tímida, se dio el primer paso con la convocatoria de un debate para discutir el tan postergado incremento que, según especialistas, es una medida de implementación urgente.

El precio de venta al público de la gasolina es de 0,07 bolívares cada litro de la versión de 91 octanos y 0,097 bolívares la de 95 octanos. El diesel tiene un precio preferencial de 0,048 bolívares por litro. Estos números representan una venta a pérdida tomando en cuenta que el costo aproximado de producción de cada litro es de tres bolívares, lo que se traduce en 12 mil millones de dólares que pierde anualmente el Estado por concepto del subsidio en el costo del combustible.

En diciembre de 2013, el presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, al resaltar que Venezuela tiene el nada honroso récord de ser la nación con la gasolina más barata del mundo, dijo que el piso del precio de este servicio debe recuperar los costos de producción de 2,7; 2,4 o 2,5 por litro, según el tipo de combustible. Si se mantiene esta teoría, de 3,8 bolívares que se gasta para llenar un tanque de 40 litros, se comenzará a cancelar un poco más de 100 bolívares.

18 años de precio congelado

El último aumento de precio se realizó en 1996. Desde entonces es un tema tabú en Venezuela, donde se considera que el petróleo pertenece de alguna forma a todos los ciudadanos. Así piensa Alfredo Rojas mientras le cancela dos bolívares a quien le surte el combustible, y no titubea en decir que la gasolina en el país debe ser gratis. “Este es un país rico, con abundancia petrolera. El aumento sería un abuso”.

Pero Freddy Hernández no opina lo mismo. Para él, quien llena el tanque de su vehículo con cuatro bolívares y acostumbra dejarle el cambio a quien lo atiende, no es posible que un envase de agua mineral de menos de medio litro cueste 10 bolívares. “El agua no puede ser más cara que la gasolina. El Gobierno debe aumentarla al menos a dos bolívares cada litro. Pero que rinda cuentas del dinero adicional que manejará”.

En Venezuela durante el segundo período de Carlos Andrés Pérez se incrementó el precio de la gasolina a 2,75 bolívares la alta y 2,55 bolívares la media, lo que representaba el 100% de aumento. Esto provocó “El Caracazo”, que a su vez logró el levantamiento de la medida.

En 1996 el presidente Rafael Caldera ajustó la gasolina en 300% y 500% con el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI). Desde ese entonces los precios se han mantenido congelados.

Ingresos Deben Invertirse En Generación De Empleos

El presidente Nicolás Maduro, al anunciar el debate para el incremento del precio de la gasolina, dejó claro que los bolívares extras que obtendrán serán invertidos en planes sociales. Esto fue cuestionado por el presidente de Fedecámaras Carabobo, Damiano Del Vescovo, quien alertó que las discusiones deben darse en torno a hacia dónde dirigir esos recursos.

En el país se necesitan alrededor de 600 mil empresas pequeñas y medianas para poder sacar a más de cinco millones de personas de la informalidad. Ese dinero debe ser destinado a apuntalar el sector productivo del país, a desarrollar una actividad empresarial que a su vez genere empleos de calidad y mejore el tema existencial.

Hacer un debate para discutir si se aumenta el precio del combustible es extemporáneo, porque ya la situación económica es de tal magnitud que ese incremento debe hacerse sin consultas, consideró Del Vescovo. Destacó que en el país deben atenderse necesidades urgentes como el acondicionamiento de las vías de comunicación y de las unidades de transporte público.

Transportistas Piden Subsidio

Preocupado por el anuncio del posible aumento del combustible, Adolfo Alfonso, presidente del Sindicato Único del Transporte de Carabobo, exhortó a que se haga un estudio profundo en el debate convocado por el mandatario nacional. “Debemos sentarnos en una mesa de diálogo y buscar alternativas que no afecte al sector”.

Alfonso recordó la experiencia de 1989 cuando las medidas económicas implementadas provocaron el estallido social. Para evitar que se repita lo sucedido aquel 27 de febrero, dijo que se debería tomar en cuenta un subsidio como el que implementó el gobierno de Caldera a través de Fontur en 1996, cuando pese al incremento del precio de la gasolina se evitó el aumento de las tarifas del transporte público.

Otras medidas

El aumento del precio del combustible por sí solo no representa la solución a la grave crisis económica que atraviesa Venezuela. Ese incremento debe ir atado a otras medidas enumeradas por Damiano Del Vescovo: disciplina fiscal, unificación cambiaria que dé pie a la liberación del dólar y la sinceración del gasto publico.

Son ajustes que deben aplicarse juntos. Las medidas aisladas incrementarán la inflación y no resolverán el problema profundo de la economía nacional.

Carlos Ñáñez piensa que se requiere una política fiscal expansiva que pasa por su reforma, el incremento de alrededor cuatro puntos del Impuesto al Valor Agregado (IVA), el establecimiento del Impuesto al Débito Bancario y el ajuste de los precios agua y energía eléctrica, para que estas empresas públicas puedan hacer las inversiones requeridas y mejorar la calidad de los servicios.

El profesor de economía de la Universidad Católica Andrés Bello, Luis Zambrano Sequín, prevé que las medidas sean de poca calidad, debido a las implicaciones políticas que tienen este tipo de acciones.




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