Trump podría recibir el alta médica hoy, pero su portavoz da positivo al virus
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría dejar este lunes el hospital donde se le trata por COVID-19, pero la noticia de que su portavoz también dio positivo confirma la propagación del virus en la Casa Blanca, a menos de un mes de las elecciones.

Trump, de 74 años, permanece internado en el centro médico militar Walter Reed en las afueras de Washington, pero su jefe de gabinete dijo que había mejorado en las últimas horas y que los médicos decidirán su eventual alta en el correr del día.

“Somos optimistas de que, en base a su increíble progreso (…) sea dado de alta”, dijo Mark Meadows a Fox News. “Pero esa decisión no se tomará hasta más tarde en la jornada”, agregó.

Sin embargo, crecía la polémica por las precauciones, o la falta de precauciones, tomadas por la Casa Blanca y la familia Trump para evitar los contagios.

Tres días después de la internación de Trump, su secretaria de prensa, Kayleigh McEnany, anunció que tiene el virus, pero sin síntomas, tras “dar negativo de manera constante” en las pruebas desde el jueves. Ese día, la infección de la asistente presidencial Hope Hicks hizo encender las alarmas.

McEnany, quien dijo que se pondrá en cuarentena y continuará trabajando en forma remota, resultó el caso de COVID-19 más reciente en el círculo del mandatario.

El listado incluye a la primera dama, Melania Trump, al gerente de la campaña Trump 2020, Bill Stepien; a la asesora de Trump Kellyanne Conway; al exgobernador de Nueva Jersey Chris Christie; a la titular del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel; y a tres senadores republicanos (Mike Lee de Utah, Thom Tillis de Carolina del Norte y Ron Johnson de Wisconsin), así como el ayudante personal de Trump, Nick Luna.

Tuits tras paseo

A pesar de esto y de los muchos interrogantes sobre la salud de Trump luego de mensajes oficiales confusos el fin de semana, el mandatario dejó en claro su intención de regresar a la campaña para los comicios del 3 de noviembre, en la que el demócrata Joe Biden lidera la carrera por unos 8 puntos porcentuales, según el promedio de encuestas nacionales.

Lo hizo disparando el lunes 15 mensajes en mayúscula en 30 minutos en su cuenta en Twitter, destacando lo que considera los éxitos de su gobierno.

“MERCADOS BURSÁTILES EN ALZA. ¡VOTEN!”. “EL EJÉRCITO MÁS FUERTE. ¡VOTEN!”. “LEY Y ORDEN. ¡VOTEN!”. “LIBERTAD RELIGIOSA. ¡VOTEN!”. “EL MAYOR RECORTE DE IMPUESTOS DE LA HISTORIA Y OTRO POR VENIR. ¡VOTEN!”. “FUERZA DEL ESPACIO. ¡VOTEN!”. “LUCHA CONTRA LOS CORRUPTOS MEDIOS DE NOTICIAS FALSAS. ¡VOTEN!”.

La avalancha de tuits de Trump tuvo lugar tras su breve salida el domingo del hospital para saludar a sus seguidores desde un automóvil, lo que desató una controversia sobre los riesgos para su salud y la de sus guardaespaldas.

Un portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere, aseguró que habían tomado las precauciones “apropiadas” para proteger a Trump y al personal de apoyo. Pero expertos en salud cuestionaron duramente la salida, considerándola “una locura”.

El paseo había sido anunciado por el propio mandatario en un video divulgado poco antes en Twitter en el que dijo que había aprendido “mucho sobre covid”.

El diagnóstico de COVID-19 de Trump puso más que nunca sobre el tapete la cuestionada gestión del presidente de una pandemia que se ha cobrado la vida de más de 209 mil vidas estadounidenses, y provocó un duro golpe a la economía de la primera potencia mundial.

Biden en Florida

En el entorno de Trump reinaba un optimismo prudente sobre el estado de salud del presidente, aunque su médico, Sean Conley, admitió que el mandatario estuvo más grave de lo informado inicialmente.

El domingo, Conley dijo que Trump había necesitado oxígeno suplementario el viernes y reconoció que no había revelado este incidente el sábado para proyectar una imagen “optimista”. Ese día, Meadows confió a periodistas que las 24 horas precedentes del mandatario habían sido preocupantes.

Conley también indicó que el sábado se había producido otro episodio de baja de oxígeno. Y que ese mismo día, los médicos le dieron dexametasona, un corticoide eficaz para manifestaciones graves de COVID-19, además del antiviral remdesivir y del cóctel experimental de la empresa Regeneron, que le fueron administrados a partir del viernes.

Por su parte, Biden inicia la semana con un viaje a Florida, un estado crucial para ganar las elecciones, tras anunciar el domingo que su prueba COVID-19 había dado nuevamente negativa.

Con Trump internado, y Biden a poco de cumplir 78 años, el interés por sus compañeros de fórmula ha crecido, con lo cual el debate entre los candidatos a la vicepresidencia previsto para el miércoles entre el republicano Mike Pence y la senadora demócrata Kamala Harris cobra mayor relevancia.

Resta por saber cómo seguirá la salud de Trump y si podrá participar en el próximo duelo televisado con Biden programado para el 15 de octubre.

© Agence France-Presse




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